Aurora, Colorado.- La indemnización de 200 mil dólares concedida a un músico mexicano que fue atacado por un perro policía en Estados Unidos vuelve a poner atención sobre los antecedentes de la Policía de Aurora, una corporación que desde 2021 había sido señalada por las propias autoridades de Colorado por prácticas de uso excesivo de la fuerza y actuaciones irregulares contra personas que no representaban una amenaza.
El caso corresponde a Salvador Alonso Guerrero-Salmerón, un músico mexicano que se encontraba de visita en Estados Unidos cuando, el 3 de marzo de 2023, un equipo policial ingresó a la vivienda donde rentaba una habitación. Los agentes buscaban detener a otro hombre que también residía en el inmueble, pero que no tenía relación con el visitante mexicano.
Guerrero-Salmerón, quien no habla inglés, permaneció en su habitación al no comprender lo que ocurría. De acuerdo con la demanda, las advertencias que los policías hicieron en español eran confusas y estaban mal pronunciadas. Cuando los agentes derribaron la puerta, el músico se encontraba desarmado y sostenía sus documentos de identificación, pero un perro policial lo mordió en un brazo durante aproximadamente 15 segundos.
Además de resultar lesionado, el mexicano fue detenido y acusado de desobedecer órdenes policiales, un cargo que posteriormente fue retirado. Este segundo episodio también formó parte del juicio civil, en el que un jurado responsabilizó al agente Robert Wong por uso excesivo de la fuerza y a Grant Peet por promover indebidamente un procedimiento contra el afectado. Otros dos policías involucrados fueron exonerados de responsabilidad civil.
El antecedente que adquiere relevancia es una investigación de la Fiscalía General de Colorado publicada el 15 de septiembre de 2021, casi un año y medio antes de la agresión. El documento concluyó que la Policía de Aurora mantenía patrones de actuación que incluían discriminación racial, uso excesivo de la fuerza y deficiencias en el registro de sus intervenciones.
Entre sus hallazgos, la investigación estatal identificó situaciones en las que los agentes utilizaban la fuerza sin conceder tiempo suficiente para responder a las instrucciones, así como intervenciones contra personas que no habían cometido delitos ni representaban un peligro. El informe también advirtió problemas de capacitación y supervisión interna que requerían medidas correctivas.
Aunque aquel estudio no investigó el caso de Guerrero-Salmerón, ocurrido posteriormente, constituye un antecedente documentado sobre el funcionamiento de la misma corporación. La sentencia reciente corresponde a la responsabilidad de los agentes involucrados en este hecho particular y no establece, por sí sola, que todas las irregularidades identificadas en 2021 continuaran vigentes.
Durante el proceso judicial, la defensa de los policías sostuvo que los agentes realizaban una operación de alto riesgo y desconocían si el hombre podía representar una amenaza. Sin embargo, el jurado determinó que existió responsabilidad civil en el uso de la fuerza y en el procedimiento iniciado contra el mexicano.
El caso también tuvo consecuencias en la vida laboral del afectado. Sus abogados señalaron que las lesiones en el brazo limitaron su capacidad para tocar música, actividad a la que se dedicaba profesionalmente mientras realizaba presentaciones en Estados Unidos.
De esta manera, el fallo no solo resuelve una reclamación económica por una agresión ocurrida hace más de tres años, sino que vuelve a colocar bajo atención las prácticas policiales que las autoridades de Colorado ya habían identificado como problemáticas antes de que el músico mexicano sufriera el ataque.
Agencias

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