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Ciudad de México.- Al observar el cielo nocturno es común notar que algunas estrellas parecen parpadear, cambiar de intensidad e incluso mostrar pequeños destellos de diferentes colores. Aunque pareciera que su luz se enciende y se apaga, la explicación de este fenómeno se encuentra mucho más cerca de la Tierra de lo que imaginamos.


Los especialistas en astronomía explican que las estrellas no parpadean de esa manera por sí mismas, sino que su luz se ve afectada al atravesar la atmósfera terrestre, formada por distintas capas de aire en constante movimiento.


Estas capas tienen diferentes temperaturas y densidades, lo que provoca que los rayos de luz cambien ligeramente de dirección antes de llegar a nuestros ojos. Como resultado, el brillo de una estrella parece aumentar o disminuir rápidamente.


Este fenómeno se conoce como centelleo atmosférico y es parecido a lo que ocurre cuando observamos un objeto a través del aire caliente que se levanta del pavimento durante un día de mucho calor, haciendo que su imagen parezca moverse.


El efecto resulta más evidente cuando las estrellas se encuentran cerca del horizonte, debido a que su luz debe atravesar una mayor cantidad de atmósfera para llegar hasta nosotros.


Por esa razón, una estrella que parece mantener un brillo constante cuando se encuentra en lo alto del cielo puede comenzar a titilar con mayor intensidad conforme se acerca al horizonte.


Pero existe otra curiosidad: los planetas, aunque también brillan durante la noche, generalmente no parecen parpadear tanto como las estrellas.


Esto ocurre porque se encuentran mucho más cerca de la Tierra y, aunque a simple vista parecen pequeños puntos luminosos, su luz procede de distintas partes de su superficie aparente. Las alteraciones atmosféricas tienden a compensarse y producen una imagen más estable.


En cambio, las estrellas están tan lejos que las observamos prácticamente como puntos de luz, lo que hace que cualquier desviación causada por la atmósfera resulte mucho más visible.


Sin embargo, los planetas también pueden presentar cierto centelleo cuando se encuentran muy cerca del horizonte o cuando las condiciones atmosféricas son especialmente inestables.


Los astrónomos señalan que, si observáramos las estrellas desde el espacio, sin la interferencia de la atmósfera terrestre, no apreciaríamos este parpadeo provocado por el aire.


Esto no significa que todas las estrellas mantengan siempre el mismo brillo, pues algunas experimentan cambios reales de luminosidad debido a procesos físicos propios, aunque se trata de un fenómeno diferente.


Así, ese efecto que hace parecer que las estrellas titilan durante la noche es, en realidad, una consecuencia del recorrido de su luz por la atmósfera de nuestro planeta.

Muy Interesante 

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