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Barcelona, España.- Mucho antes de que existieran las casas como las conocemos, los neandertales ya parecían tener cierta organización dentro de los lugares donde vivían. Investigaciones realizadas en España revelaron que estos antiguos grupos humanos distribuían sus actividades en diferentes espacios y posiblemente retiraban los restos de sus fogatas para mantener despejadas algunas zonas.


Los hallazgos proceden del yacimiento arqueológico de Abric Romaní, ubicado en Capellades, Barcelona, donde los investigadores encontraron evidencias de cómo estas comunidades utilizaban los refugios naturales hace aproximadamente 60 mil años.


A través de dos estudios publicados en octubre de 2026 en la revista científica Journal of Paleolithic Archaeology, los especialistas analizaron la ubicación de antiguas fogatas y cientos de fragmentos de madera quemada que permanecieron enterrados durante miles de años.


Uno de los descubrimientos más interesantes fue que las hogueras no estaban distribuidas al azar. Algunas se encontraban cerca de las paredes del refugio, en espacios relacionados con el descanso, mientras que otras estaban ubicadas en zonas donde posiblemente se realizaban actividades en grupo.


Esta distribución sugiere que los neandertales aprovechaban el espacio disponible de acuerdo con sus necesidades, separando ciertas tareas de los lugares destinados a descansar.


Pero el estudio también encontró algo inesperado: posibles señales de limpieza.


Los arqueólogos examinaron 640 fragmentos de carbón vegetal recuperados durante excavaciones realizadas entre 2019 y 2022. Al revisar su ubicación, descubrieron que algunos estaban concentrados alrededor de las antiguas fogatas, mientras que otros aparecían agrupados en puntos más alejados.


Una de las explicaciones es que los habitantes del refugio retiraban cenizas, brasas apagadas y restos de madera para despejar los lugares donde realizaban sus actividades.


No se trataba necesariamente de una limpieza como la que hacemos actualmente en nuestras casas. Los investigadores consideran que pudo consistir simplemente en apartar los residuos de las hogueras para volver a utilizarlas o mantener libres determinados espacios.


Sin embargo, los científicos aclararon que esta interpretación todavía no es definitiva, ya que el movimiento del agua y otros cambios naturales también pudieron modificar la ubicación de algunos materiales con el paso del tiempo.


La investigación permitió conocer otro detalle de su vida cotidiana: la manera en que conseguían leña.


Aproximadamente el 76 por ciento de los fragmentos de carbón analizados correspondía a pinos, árboles que abundaban en aquella región durante la Prehistoria.


Al observar las características de la madera quemada, los especialistas encontraron indicios de que una parte del combustible ya estaba deteriorada antes de utilizarse. Esto sugiere que los neandertales posiblemente recogían ramas secas y madera muerta de los alrededores para alimentar sus fogatas.


De esta manera, podían aprovechar los recursos cercanos sin necesidad de desplazarse constantemente para conseguir combustible.


Los hallazgos también ayudan a entender que los refugios neandertales eran mucho más que lugares donde protegerse del frío. En ellos se preparaban alimentos, se utilizaban herramientas, se descansaba y se realizaban actividades compartidas.


Aunque todavía quedan preguntas sobre la forma en que organizaban sus campamentos, las investigaciones muestran que estas comunidades tenían comportamientos más complejos de lo que durante mucho tiempo se pensó.


El descubrimiento aporta una nueva mirada sobre la vida de los neandertales, al revelar que actividades tan sencillas como colocar una fogata en determinado lugar o retirar los restos de madera quemada pueden ofrecer pistas sobre la organización cotidiana de nuestros antiguos parientes humanos.

Muy Interesante 

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