El patinador mexicano Donovan Carrillo volvió a hacer historia al disputar su segunda final olímpica durante los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, convirtiéndose en el primer atleta nacional en alcanzar esta instancia en dos ediciones distintas.
Su presentación en el Milano Ice Skate Arena desató la ovación del público, que coreó su nombre tras una rutina cargada de carisma y energía inspirada en clásicos de Elvis Presley.
Puntaje final y desempeño en competencia
Carrillo cerró su participación con 219.06 puntos totales, resultado de la suma entre el programa corto y el libre, este último con 143.50 unidades, su mejor marca de la temporada pese a algunas imprecisiones técnicas.
El mexicano había clasificado a la final tras ubicarse en el puesto 23 del programa corto con 75.56 puntos. La prueba fue dominada por el estadounidense Ilia Malinin, quien registró 108.16.
Una rutina especial con sello personal
La coreografía del programa libre fue diseñada por el reconocido especialista Benoit Richaud y combinó piezas musicales emblemáticas como My Way, Jailhouse Rock y A Little Less Conversation.
La selección tiene un significado personal para el jalisciense: durante años, su abuela materna le pidió que patinara con My Way (A mi manera), petición que decidió cumplir en temporada olímpica.
Un logro histórico para México
Más allá del resultado final, el desempeño consolida a Carrillo como referente del patinaje artístico latinoamericano. Su presencia en dos finales olímpicas consecutivas marca un precedente para la disciplina en México y confirma su evolución competitiva en el circuito internacional.
El atleta agradeció el apoyo del público y de su país tras la prueba, subrayando que cada presentación representa una oportunidad para impulsar el deporte en territorio nacional.
¿Qué califican los jueces en la final de patinaje artístico?
En las finales olímpicas, las rutinas son evaluadas bajo el sistema oficial de la International Skating Union, que combina criterios técnicos y artísticos para determinar la puntuación total.
Los jueces analizan principalmente dos bloques:
1. Elementos técnicos
Incluyen saltos, giros y secuencias de pasos. Cada elemento tiene un valor base y puede subir o bajar según su ejecución, precisión, altura, aterrizaje y fluidez. Los errores —como caídas o desequilibrios— reducen puntos.
2. Componentes del programa
Evalúan la parte artística y de interpretación:
Calidad de patinaje
Transiciones entre movimientos
Interpretación musical
Coreografía
Presencia escénica
La suma de ambos apartados define el resultado final. Por ello, un patinador puede compensar pequeñas fallas técnicas con una ejecución artística sobresaliente, o viceversa, lo que hace que la competencia sea tan estratégica como espectacular.
EL ECONOMISTA

Hola, déjenos un comentario