Ciudad de México.- Tener años de experiencia y preparación profesional no siempre garantiza mejores oportunidades de trabajo. En México, muchas mujeres comienzan a enfrentar dificultades para conseguir empleo o ascender a partir de los 40 años, debido a prejuicios relacionados con la edad y los cambios físicos asociados con la menopausia.
Un estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), realizado en colaboración con la organización Sin Reglas, reveló que el 34 por ciento de las mujeres de entre 40 y 49 años ha experimentado discriminación por su edad, una situación que también reportó el 32% de las mayores de 50 años.
Los resultados muestran que estas barreras aparecen incluso cuando las trabajadoras cuentan con la experiencia y las habilidades necesarias para desempeñar sus funciones.
Entre los principales problemas se encuentran las ideas equivocadas sobre la productividad de las mujeres de mayor edad, así como los comentarios y estereotipos relacionados con la menopausia, que pueden influir en las decisiones de contratación y promoción.
La investigación también encontró que el 55% de las mujeres que sufrieron discriminación por edad considera que esta experiencia afectó su motivación, compromiso y desempeño laboral.
A ello se suma la falta de comprensión en los centros de trabajo. Según los datos recopilados, solamente el 39% de las mujeres afirmó sentirse comprendida o acompañada durante la transición a la menopausia.
Estas situaciones pueden provocar que algunas trabajadoras pierdan oportunidades de crecimiento, tengan dificultades para encontrar un nuevo empleo o incluso consideren abandonar su puesto.
El problema también afecta a las empresas, que pueden perder personal con años de conocimientos y experiencia debido a prácticas de selección o promoción basadas en prejuicios, en lugar de evaluar las capacidades individuales.
Especialistas en el tema señalan que la menopausia no debe interpretarse automáticamente como una disminución de las habilidades laborales, ya que cada persona vive esta etapa de manera diferente.
Ante este panorama, se plantea la necesidad de que las empresas revisen sus procesos de contratación, eliminen los comentarios discriminatorios y ofrezcan condiciones que permitan a las mujeres continuar desarrollándose profesionalmente.
También se recomienda reconocer la experiencia de las trabajadoras mayores mediante oportunidades de capacitación, liderazgo y participación en proyectos donde puedan compartir sus conocimientos con otras generaciones.
El estudio pone de relieve que la edad no debería convertirse en un obstáculo para continuar trabajando y creciendo profesionalmente, especialmente cuando la experiencia acumulada puede representar una ventaja tanto para las empleadas como para las organizaciones.
ExpokNews

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