Ciudad de México.- El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, aseguró que en un año se logró retirar la comida chatarra de las escuelas de educación básica del país, pese a los recursos legales presentados por empresas que buscan mantener la venta de estos productos.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, este jueves 29 de octubre, el funcionario afirmó que la estrategia para mejorar la alimentación de los estudiantes ha dado resultados y que el Gobierno federal continuará defendiendo las restricciones en los tribunales.
Delgado explicó que distintas empresas han promovido 139 juicios de amparo contra las medidas que prohíben la venta de alimentos y bebidas considerados poco saludables en los planteles escolares.
Sin embargo, sostuvo que la Secretaría de Educación Pública (SEP) no ha perdido ninguno de esos procedimientos y que ya existen tres resoluciones favorables de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El secretario señaló que, aunque al principio parecía complicado retirar estos productos de las escuelas, la medida se acompañó de acciones para promover una mejor alimentación entre niñas, niños y adolescentes.
Como parte de esta estrategia, explicó que los libros de texto incluyen contenidos sobre hábitos saludables, nutrición y actividad física, mientras que las cooperativas escolares deben ofrecer opciones de comida más nutritivas.
Durante su participación, también anunció que el próximo 3 de noviembre entrarán en vigor nuevas disposiciones para limitar el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos móviles en las escuelas.
En el caso de primaria y secundaria, las restricciones contemplan tanto las clases como los periodos de descanso, mientras que en bachillerato se establecerán acuerdos para permitir su utilización responsable con fines educativos.
Por otra parte, Delgado destacó que al cierre de 2026 se prevé que 22 millones de estudiantes de distintos niveles educativos reciban becas, con una inversión de 136 mil millones de pesos.
También informó que el programa La Escuela es Nuestra ha atendido a más de 73 mil planteles, en beneficio de aproximadamente 8.8 millones de estudiantes, y que durante este año se han concretado 200 mil basificaciones de trabajadores de la educación.
No obstante, la comparecencia también estuvo marcada por cuestionamientos de legisladores del PAN y PRI, que señalaron problemas relacionados con la deserción escolar, las condiciones de los planteles, los resultados académicos y los contenidos de los libros de texto gratuitos.
Entre las críticas, diputados de oposición pidieron mayor atención a las deficiencias en matemáticas, lectura y ciencias, así como a las necesidades de infraestructura y capacitación del personal docente.
En respuesta, Mario Delgado defendió los programas educativos del Gobierno federal y aseguró que las becas, la mejora de los espacios escolares y las medidas de alimentación saludable forman parte de una estrategia para fortalecer la educación pública.
Aunque el funcionario dio por eliminada la comida chatarra de las escuelas de educación básica, su declaración corresponde al balance presentado por la SEP y no significa que se haya acreditado de manera independiente el cumplimiento absoluto de la medida en todos los planteles del país.
La Jornada

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