Ciudad de México.- OpenAI, empresa creadora de ChatGPT, enfrenta una demanda en Estados Unidos luego de que los padres de una mujer de 31 años, quien padecía epilepsia, acusaran a la plataforma de haberle proporcionado recomendaciones para suspender su medicamento sin supervisión médica, una decisión que, según la familia, contribuyó a su fallecimiento.
La denuncia fue presentada hace unos días ante el Tribunal Superior de San Francisco, California, por Qun Wan y Meiqin Xu, padres de Bowen Wan, quienes también señalaron al director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, por presunta responsabilidad en el caso.
De acuerdo con la demanda, Bowen utilizó ChatGPT para consultar sobre su tratamiento contra la epilepsia, particularmente sobre los efectos secundarios de la lamotrigina, un medicamento que tomaba para controlar las convulsiones.
Los familiares aseguran que el sistema de inteligencia artificial le propuso reducir una dosis diaria de 400 miligramos hasta suspenderla por completo en un periodo de 25 días, sin que existiera una indicación médica para hacerlo.
Según los documentos judiciales citados por medios estadounidenses, la joven expresó preocupación en numerosas ocasiones durante sus conversaciones con ChatGPT, pero las respuestas del programa presuntamente la tranquilizaron y la animaron a continuar con la reducción.
El caso terminó en tragedia el 12 de febrero de 2026, cuando Bowen falleció. El médico forense determinó que la causa fue una muerte súbita inesperada relacionada con la epilepsia.
La familia sostiene que las recomendaciones de ChatGPT influyeron en la decisión de la joven de modificar su tratamiento. Como parte de sus argumentos, señaló que los análisis posteriores a su muerte detectaron una concentración del medicamento considerablemente inferior a la generalmente considerada terapéutica.
Los padres acusan a OpenAI de permitir que su plataforma proporcionara indicaciones que, a su juicio, equivalen a ejercer la medicina sin licencia, además de cuestionar las medidas de seguridad del sistema para identificar consultas médicas de alto riesgo.
La demanda también plantea preocupaciones sobre las respuestas ofrecidas en distintos idiomas, pues Bowen utilizaba la herramienta tanto en inglés como en chino.
Por su parte, OpenAI calificó el caso como profundamente doloroso y explicó que la mujer utilizó GPT-4o, una versión anterior de ChatGPT que ya fue retirada de su aplicación para consumidores.
La compañía sostuvo que sus modelos más recientes cuentan con mejores mecanismos para reconocer situaciones que requieren atención médica urgente, aunque las acusaciones deberán ser analizadas durante el proceso judicial.
Este no es el primer procedimiento legal contra la empresa por recomendaciones de salud. En julio de 2026, un hombre de Florida también presentó una demanda al considerar que las respuestas de ChatGPT minimizaron síntomas de una embolia pulmonar y retrasaron su atención médica.
El nuevo caso reabre el debate sobre los límites de la inteligencia artificial en asuntos de salud, especialmente cuando los usuarios recurren a estas plataformas para tomar decisiones relacionadas con medicamentos o tratamientos.
Por ahora, las afirmaciones de la familia forman parte de una demanda y no representan una determinación judicial de responsabilidad. Será el tribunal el encargado de establecer si existió una relación entre las respuestas de ChatGPT, la suspensión del medicamento y el fallecimiento de Bowen Wan.
ExpokNews

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