Ciudad de México. El futbol es de todos y su máxima convocatoria planetaria, la Copa del Mundo, no debe estar alejada de la gente. En casi un siglo de competencia ese ha sido el espíritu y ahora, cuando México será una de las tres sedes del máximo torneo de la FIFA, y el único país que ha sido organizador por tercera ocasión, esta idea adquiere mayor significado. ¿Cómo hacer entonces que esta experiencia sea lo más popular e inclusiva; de ser posible que sea todavía más memorable?
Esta pregunta conduce las iniciativas del más antiguo patrocinador de la Copa del Mundo, Coca Cola, que desde 1974 tiene este vínculo oficial con el torneo, pero que inició en los años cincuenta con las publicidades de los estadios.
“El Mundial es de todos y ese espíritu no debe perderse”, plantea Patricio Caso Prado, vicepresidente de comunicaciones, sostenibilidad y asuntos públicos de la empresa.
“La Copa es un acontecimiento social y un hecho que queda registrado en la historia, es tan relevante que todos, de alguna forma, queremos vivirlo”, agrega.
Para acercar a la gente más allá del juego en cada estadio, desde hace varios mundiales la empresa organiza junto a la FIFA una gira con el trofeo del Mundial, que esta vez será inédito por la cantidad de tiempo y lugares en los que estará en México. Sale de su vitrina en Zúrich, Suiza, para estar al alcance de la afición global, quienes profesan una devoción por el mayor galardón del futbol.
Si en los recorridos anteriores se visitaban las principales ciudades de los países que participan en el Mundial, esta vez se prepara una estancia más extendida en México, por su condición histórica de tres veces sede de la Copa.
La gira tiene programadas diez paradas a lo largo del país durante 27 días y se espera que al menos unos 170 mil visitantes puedan estar cerca del mítico trofeo. Para alcanzar esa meta, se eligieron espacios de exhibición populares con el propósito de que comunidades que no suelen tener acceso a estas experiencias puedan vivir la euforia de esta Copa.
“El recorrido del trofeo llegará más allá de nuestras ciudades mundialistas en México. Visitaremos lugares que no suelen tener acceso a estas experiencias. Fue un éxito multitudinario la anterior visita por Qatar 2022 en la Utopía Meyehualco, en Iztapalapa. Esta vez volveremos a lugares populares y será una forma de involucrar a la población a esta fiesta universal”, adelanta Caso Prado.
Aquella experiencia en octubre de 2022, previo al Mundial de Qatar, fue todo un hito. En sólo un par de días, la exhibición del trofeo en la Utopía Meyehualco, un espacio popular no comercial, tuvo una convocatoria desbordada de más de 30 mil visitantes. Las filas fueron impresionantes.
“La idea es que como país sede la Copa llegue al mayor número de personas de la población, que sea masiva y gratuita, muy espectacular”, comenta.
“En el pasado estuvo en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. En el anterior Mundial quisimos tener una perspectiva más social, lo instalamos en Iztapalapa y rompimos un récord de mayor asistencia en las giras del trofeo. Ahora estará en poblaciones que nunca han tenido acceso a esa experiencia, están programadas de punta a punta de la República, de Chihuahua a Yucatán, porque ahora todos queremos vivirlo, sobre todo porque somos locales”.
Cuando la Copa está al alcance, los aficionados la miran con devoción, conocen el misticismo que rodea a ese trofeo cuyo protocolo sólo permite que lo toquen los campeones y los mandatarios de la selección triunfadora y anfitriones. Los visitantes a esas exhibiciones se retratan junto a esa pieza dorada de más de seis kilos y en cuya cumbre hay una esfera que replica al planeta tierra; en cada turno posan a lado y los más apasionados simulan besos a la vitrina que la resguarda, como hacen los ganadores en cada edición.
“El trofeo irradia magia”, plantea el directivo; “viaja en dos momentos: durante esta gira y cuando se entrega a los campeones. En este tour de 2026 México es la primera parada, luego Estados Unidos y enseguida Canadá, pero vuelve a nuestro país antes del partido inaugural el 11 de junio. Somos los primeros en recibirlo como un homenaje a nuestro país como sede mundialista en tres ocasiones”.
Al margen de las posiciones cambiantes en la clasificación del futbol, de los tres organizadores, México es el país con más historia con el Mundial, no sólo por las ediciones de 1970 y 1986, sino también por la pasión tan encendida con la que se vive cada cuatro años.
“Los sentimientos que desata el Mundial en México son increíbles; por eso Coca Cola quiere hacer actividades para acercar esta pasión a la mayor población posible”, expone el vicepresidente corporativo.
“Para nosotros la pregunta a responder es cómo hacemos para que el Mundial llegue a cada rincón del país. Algo para que todos podamos vivirlo en México. Estas iniciativas con experiencias gratuitas como la gira del trofeo mantienen ese espíritu de que esta Copa es para todos, que debe llegar al mayor número de estados en la República. No sólo estará circunscrito a los estadios, lugares garantizados de euforia con el torneo, pero esto requiere mucha más amplitud y toda nuestra estrategia está dirigida en ese sentido”.
Es difícil que alguien debata que el Mundial es más que un espectáculo deportivo global. Hay demasiados registros de su impacto económico, social e histórico. Queda una memoria que atañe a lo que sucede en la cancha, pero también otros recuerdos que van de lo colectivo a lo más íntimo. Cada uno tiene su propia historia con las Copas del Mundo y para muchos esta será la primera de sus vidas, coincide el vicepresidente corporativo.
“Por eso queremos que además este Mundial deje una huella social en nuestro país. A través de la fundación Coca Cola instalaremos en las escuelas de las periferias de las ciudades mundialistas en México, sistemas de captación de agua pluvial para que tengan agua corriente de manera permanente. Eso será también un legado que queremos que quede de este Mundial. Este es un ejercicio que queremos llevar a la población. Insisto, queremos que este Mundial llegue a todos en nuestro país”.
LA JORNADA

Hola, déjenos un comentario