Ciudad de México.- Cuatro importantes empresas farmacéuticas decidieron unir esfuerzos para reducir la contaminación que generan sus fábricas, especialmente en los procesos donde se utiliza calor y vapor para producir medicamentos.
AstraZeneca, Sanofi, Opella y UCB participan en el llamado Programa de Calor Limpio, una iniciativa que busca disminuir el uso de gas natural y otros combustibles fósiles mediante tecnologías que permitan mantener la producción con un menor impacto ambiental.
El proyecto fue puesto en marcha por AstraZeneca en diciembre de 2025 y actualmente contempla más de mil instalaciones relacionadas con las empresas participantes y sus proveedores.
Uno de los principales problemas que enfrenta la industria farmacéutica es que buena parte de sus procesos requieren altas temperaturas. Para conseguirlas, muchas plantas utilizan calderas que funcionan con gas natural, lo que genera emisiones de gases de efecto invernadero.
La intención es sustituir gradualmente estos equipos por alternativas como bombas de calor, sistemas eléctricos y otras fuentes de energía menos contaminantes, sin afectar la calidad ni la seguridad de los medicamentos.
Sin embargo, hacer estos cambios no resulta sencillo, ya que muchas fábricas necesitan modificar sus instalaciones y realizar inversiones importantes para incorporar nuevas tecnologías.
Por ello, el programa también contempla brindar asesoría técnica y, en determinados casos, apoyos económicos a los proveedores que busquen reducir sus emisiones.
Algunas empresas ya comenzaron a obtener resultados. Opella, por ejemplo, logró disminuir un 20 por ciento su consumo de gas natural en una planta ubicada en Narita, Japón, después de instalar equipos de mayor eficiencia y bombas de calor.
La compañía también realizó cambios en instalaciones de Francia y Brasil, donde sustituyó calderas tradicionales por sistemas que permiten calentar agua con un menor uso de combustibles fósiles.
Otro caso es el de Merz Therapeutics, una farmacéutica que modernizó su sistema de producción de vapor en Alemania y consiguió eliminar el consumo de 1.5 millones de kilovatios-hora de gasóleo para calefacción, con una reducción aproximada de 250 toneladas de emisiones equivalentes de dióxido de carbono.
No obstante, especialistas señalan que cambiar de tecnología no garantiza por sí solo una reducción total de la contaminación, ya que también debe considerarse de dónde proviene la electricidad que utilizan las nuevas instalaciones.
Las compañías involucradas consideran que trabajar de manera conjunta permitirá compartir experiencias, reducir costos y facilitar que más proveedores adopten métodos de producción menos contaminantes.
El reto será comprobar que estas modificaciones realmente disminuyan las emisiones a largo plazo y que puedan extenderse a más fábricas, sin poner en riesgo el suministro de medicamentos.
Con esta alianza, las farmacéuticas buscan avanzar hacia procesos industriales más eficientes y reducir su dependencia de combustibles que contribuyen al calentamiento global.
ExpokNews

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