Ciudad de México.- Más de mil 200 millones de personas en el mundo viven con algún trastorno de salud mental, lo que equivale aproximadamente a uno de cada siete habitantes del planeta. Sin embargo, una gran parte de quienes enfrentan estas condiciones no recibe atención médica oportuna, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, conmemorado en días pasados, el organismo internacional señaló que una de las principales preocupaciones es la dificultad para acceder a tratamientos especializados, pues en algunos casos las personas pueden esperar más de una década para recibir la ayuda que necesitan.
La situación se agravó después de la pandemia de covid-19, periodo a partir del cual los casos de ansiedad aumentaron aproximadamente 25 por ciento a nivel mundial, de acuerdo con estimaciones de la OMS.
Ante este panorama, especialistas insistieron en la necesidad de fortalecer los servicios de atención psicológica y psiquiátrica, además de combatir los prejuicios que todavía impiden que muchas personas busquen apoyo cuando presentan problemas emocionales.
Este año, la conmemoración se desarrolló bajo el lema “Experiencias vividas escuchadas: voces reales, cambio real”, con el propósito de dar mayor importancia a los testimonios de quienes enfrentan problemas de salud mental y tomar en cuenta sus necesidades al diseñar programas de atención.
Otro de los problemas señalados por la OMS es la permanencia prolongada de pacientes en instituciones psiquiátricas, pues al menos el 24 por ciento de las personas hospitalizadas por trastornos mentales ha pasado más de seis meses internado, lejos de sus familiares y comunidades.
Por ello, el organismo recomendó avanzar hacia modelos de atención que permitan a los pacientes recibir tratamiento sin permanecer aislados durante periodos prolongados, siempre que sus condiciones médicas lo permitan.
En México, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que trabaja en el fortalecimiento de medidas para identificar oportunamente síntomas de ansiedad, depresión y posibles conductas suicidas, principalmente desde las unidades de medicina familiar.
El médico especialista del Hospital de Psiquiatría con Medicina Familiar, Roberto Manuel Rosales Tristán, explicó que las clínicas de primer nivel representan uno de los principales puntos de contacto entre los pacientes y los servicios de salud, por lo que tienen un papel importante en la detección temprana de estos problemas.
Señaló que el personal médico utiliza herramientas clínicas para identificar cambios emocionales y de comportamiento que podrían indicar la presencia de algún trastorno o una situación de riesgo.
La intención es intervenir antes de que los síntomas se agraven y canalizar a las personas hacia los servicios especializados cuando sea necesario, especialmente en casos relacionados con depresión severa o riesgo de suicidio.
El IMSS también informó que cuenta con lineamientos y procedimientos para orientar al personal médico en la identificación de señales de alerta y la atención de pacientes que requieren apoyo psicológico o psiquiátrico.
Los especialistas recordaron que los trastornos mentales pueden afectar a personas de cualquier edad y que recibir atención adecuada puede mejorar considerablemente su calidad de vida.
El llamado internacional se centra en ampliar el acceso a los servicios de salud mental, reducir los tiempos de espera y garantizar que las personas reciban atención digna, sin discriminación ni aislamiento innecesario.
Las cifras reflejan que la salud mental continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios del mundo, no solamente por la cantidad de personas afectadas, sino también por las dificultades que enfrentan para obtener diagnóstico, tratamiento y acompañamiento oportunos.
La Jornada

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