El presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel rechazó la orden de arresto emitida en Florida, Estados Unidos, contra el exmandatario Raúl Castro, acusado de conspiración para cometer asesinato en primer grado por el derribo de dos avionetas ocurrido hace 30 años, en el que murieron cuatro personas.
La nueva acusación fue anunciada el lunes 19 de octubre por el fiscal general de Florida, James Uthmeier, quien informó que las autoridades estatales obtuvieron una orden de aprehensión contra Castro por su presunta participación en el ataque del 24 de febrero de 1996.
En aquella fecha, aviones militares cubanos derribaron dos aeronaves de la organización Hermanos al Rescate, integrada por exiliados cubanos que realizaban vuelos para localizar a personas que intentaban abandonar la isla.
El ataque provocó la muerte de tres ciudadanos estadounidenses y un residente legal de Florida. Mientras las autoridades cubanas sostuvieron que las avionetas habían invadido su espacio aéreo, las investigaciones internacionales concluyeron que fueron derribadas sobre aguas internacionales.
Raúl Castro, quien entonces ocupaba el cargo de ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, es señalado por las autoridades estadounidenses como presunto responsable de ordenar la operación.
Ante la nueva acusación, Díaz-Canel utilizó sus redes sociales para expresar su rechazo y calificó el procedimiento como un "patético circo miamense, con trasfondo electoral", al considerar que se trata de una acción política contra el gobierno cubano.
El mandatario también aseguró que el proceso carece de fundamento jurídico y sostuvo que forma parte de las presiones de Estados Unidos contra la isla, particularmente por las sanciones económicas que Washington mantiene sobre Cuba.
"Raúl es Raúl", expresó Díaz-Canel, al advertir que las acciones dirigidas contra el exmandatario encontrarán una respuesta de quienes defienden la Revolución cubana.
Por su parte, el fiscal James Uthmeier afirmó que la acusación busca llevar ante la justicia a los responsables de las cuatro muertes y recordó que la investigación fue reabierta el año pasado.
La orden de arresto estatal se suma a los cargos federales presentados en mayo de este año por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, relacionados con los mismos acontecimientos.
Aunque existe una orden judicial contra Raúl Castro, su posible detención enfrenta dificultades debido a que permanece en Cuba, por lo que hasta el momento no se ha informado de una captura ni de un traslado ante las autoridades estadounidenses.
El caso vuelve a generar tensiones entre Washington y La Habana, mientras el gobierno cubano mantiene su rechazo a las acusaciones y las autoridades de Florida buscan continuar el procedimiento judicial por los hechos ocurridos en 1996.
Información basada en La Jornada, la agencia EFE, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el comunicado oficial de las autoridades de Florida del 19 de octubre.
La Jornada

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