Ciudad de México.- El Gran Premio de México de Fórmula 1 prepara una edición 2026 con nuevas medidas para reducir la contaminación, mejorar el manejo de residuos y contribuir a la recuperación ambiental de Xochimilco, uno de los espacios naturales y culturales más representativos de la capital del país.
La organización anunció una estrategia que busca disminuir el consumo de combustibles, aprovechar mejor los materiales utilizados durante la competencia y desarrollar proyectos de restauración ecológica que beneficien al entorno.
Uno de los objetivos más importantes es reducir hasta un 67 por ciento el consumo de diésel durante la realización del evento, como parte de los esfuerzos para disminuir las emisiones contaminantes asociadas con su operación.
Por tercer año consecutivo, los organizadores también medirán la huella de carbono del Gran Premio para identificar las principales fuentes de contaminación y evaluar los resultados de las medidas implementadas.
Durante la edición de 2025, la organización reportó que logró evitar la emisión de 17 toneladas de dióxido de carbono, una cifra que servirá como antecedente para comparar los avances de este año.
Otra de las apuestas será reducir la cantidad de basura que genera un espectáculo de estas dimensiones, al que acuden miles de aficionados durante varios días.
Para ello, se contempla instalar 333 estaciones de separación de residuos y más de mil contenedores distribuidos en las instalaciones del evento.
Además, se ofrecerán más de un millón de vasos de aluminio completamente reciclables, con la intención de facilitar la recuperación de materiales y disminuir los desechos.
La meta anunciada es avanzar hacia un evento con cero residuos, aunque su cumplimiento dependerá de que los materiales recolectados realmente sean aprovechados y no terminen en los sitios de disposición final.
Sin embargo, el proyecto ambiental no se limitará al circuito de carreras, ya que también contempla acciones para recuperar parte del ecosistema de Xochimilco.
Mediante una colaboración con Arca Tierra, la Fórmula 1 México impulsará la iniciativa denominada Una chinampa, impacto real, que busca contribuir a la conservación de las tradicionales zonas agrícolas de esta región.
El proyecto contempla recuperar 2 mil 260 metros cuadrados de chinampas y restaurar otros 2 mil 489 metros cuadrados de canales.
También se destinarán 4 mil 900 metros cuadrados a la plantación de ahuejotes, árboles característicos de Xochimilco que cumplen una función importante en la conservación del paisaje y la estabilidad de las chinampas.
Estas acciones buscan proteger un sistema agrícola tradicional que forma parte de la identidad cultural de la Ciudad de México y que enfrenta diversos problemas ambientales.
Como parte de la iniciativa, se aprovechará la cercanía del Día de Muertos para incorporar flores de cempasúchil cultivadas en una chinampa de Xochimilco a las actividades del Gran Premio.
Con ello se pretende establecer una relación entre el evento automovilístico y las prácticas agrícolas locales, además de dar visibilidad a la importancia de conservar estos espacios.
La estrategia también incluye medidas relacionadas con el bienestar de los asistentes.
Los organizadores contemplan habilitar 5 mil 509 metros cuadrados de áreas de sombra y distribuir 20 mil tapones para los oídos, con el propósito de ofrecer mayor comodidad y protección durante las actividades.
Asimismo, se realizarán 16 actividades educativas relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, conocidas como STEM, para acercar a niñas, niños y jóvenes al mundo del automovilismo y las disciplinas tecnológicas.
Las nuevas acciones dan continuidad al trabajo realizado durante la edición de 2025, cuando el Gran Premio de México obtuvo dos estrellas dentro del Programa de Acreditación Medioambiental de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
No obstante, uno de los principales desafíos será demostrar que las medidas anunciadas generan beneficios reales y pueden mantenerse después de que concluya la competencia.
En el caso de Xochimilco, los resultados dependerán de la continuidad de los trabajos, el mantenimiento de las áreas restauradas y la conservación de los árboles plantados.
De igual manera, la reducción de emisiones y el manejo de residuos deberán acompañarse de mediciones que permitan comprobar los avances ambientales.
La organización busca que la edición 2026 del Gran Premio de México no solamente destaque por la competencia deportiva, sino también por impulsar prácticas que reduzcan su impacto ambiental y contribuyan a conservar uno de los ecosistemas más importantes de la capital.
El objetivo es que los beneficios de estas iniciativas permanezcan más allá del fin de semana de carreras y puedan servir como referencia para otros eventos masivos en México.
ExpokNews

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