Un informe internacional reveló que solo cuatro de las 110 principales marcas de ropa analizadas aseguran que algunas de las fábricas de sus proveedores pagan salarios dignos a sus trabajadores, mientras que la mayoría no presenta información suficiente para conocer cuánto ganan las personas encargadas de confeccionar sus prendas.
El estudio Fashion Checker 2026, elaborado por la organización Clean Clothes Campaign, examinó las condiciones salariales y los compromisos laborales de compañías como Adidas, Chanel, Nike, Uniqlo y Zara, entre otras firmas reconocidas internacionalmente.
Los resultados muestran que apenas el 3% de las empresas publica información sobre los salarios que reciben los trabajadores en sus fábricas proveedoras. Aunque el 41% revela datos sobre la ubicación de sus centros de producción, estos registros no permiten conocer las condiciones económicas de quienes elaboran la ropa.
La investigación también encontró que el 32% de las marcas se comprometió públicamente a garantizar salarios dignos en sus cadenas de suministro, pero solamente el 3% cuenta con un plan de acción público que establece fechas para alcanzar ese objetivo.
Entre las compañías que reportaron avances destaca la marca noruega Devold, que aseguró que el 50% de las fábricas de sus proveedores ofrece remuneraciones dignas. Por su parte, Puma, Zeeman y Schijvens señalaron que entre el 1% y el 25% de sus instalaciones proveedoras cumplen con esta condición.
La situación resulta especialmente preocupante en países donde se concentra buena parte de la producción textil. Según encuestas realizadas a trabajadores, los salarios en Bangladesh se encuentran un 73% por debajo de lo necesario para vivir dignamente, mientras que en Pakistán la diferencia alcanza el 74%.
En Serbia, los ingresos de los trabajadores textiles están un 63% por debajo de esa referencia y en Turquía la brecha llega al 66%, lo que evidencia las dificultades que enfrentan miles de familias para cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud y educación.
Uno de los casos analizados corresponde a H&M, cuyos datos salariales en Bangladesh muestran un ingreso bruto promedio mensual de 18 mil takas, frente a los 30 mil takas considerados necesarios para alcanzar un salario digno. La empresa defendió sus iniciativas laborales y señaló que sus proveedores pagan remuneraciones superiores al salario mínimo legal en diversos países.
El informe también identificó que una cuarta parte de las compañías evaluadas carece de mecanismos públicos de denuncia mediante los cuales sus trabajadores puedan reportar irregularidades laborales o posibles incumplimientos salariales.
Ante este panorama, Clean Clothes Campaign advirtió que los compromisos empresariales no son suficientes si no están acompañados de resultados verificables, información pública y medidas concretas para mejorar los ingresos de quienes trabajan en la industria de la confección.
Además, a partir de 2029, determinadas grandes empresas tendrán que cumplir las obligaciones establecidas por la normativa europea de debida diligencia en materia de sostenibilidad corporativa, que contempla responsabilidades relacionadas con los derechos humanos y las condiciones salariales en sus cadenas de actividad.
La organización considera necesario que las principales marcas internacionales transparenten cuánto pagan sus proveedores, establezcan metas medibles y respalden negociaciones salariales que permitan mejorar las condiciones de vida de los trabajadores textiles.
ExpokNews

Hola, déjenos un comentario