Microsoft se ha convertido en uno de los mayores compradores corporativos de créditos de eliminación de carbono del mundo, aunque el crecimiento de sus centros de datos y negocios de inteligencia artificial representa un nuevo desafío para alcanzar su meta de tener emisiones negativas en 2030.
De acuerdo con información de CDR.fyi retomada por ExpokNews, la compañía ha adquirido cinco veces más créditos que los siguientes 10 mayores compradores juntos, reflejo de la importancia que ha dado a este mecanismo dentro de su estrategia ambiental.
Recientemente, Microsoft explicó los criterios utilizados para contratar poco más de 6 millones de créditos procedentes de cuatro proyectos diferentes, entre ellos iniciativas de conservación y reforestación de bosques, agricultura regenerativa y captura industrial de carbono.
La empresa busca diversificar las alternativas debido a que el mercado de eliminación de carbono todavía desarrolla estándares para determinar cómo medir y comprobar que una tonelada de dióxido de carbono realmente fue retirada de la atmósfera.
Uno de los principales problemas identificados está relacionado con las llamadas líneas base, utilizadas para calcular qué habría sucedido si determinado proyecto ambiental no hubiera existido. Una estimación incorrecta puede provocar que una iniciativa parezca eliminar más carbono del que realmente consigue retirar.
Por ello, Microsoft está dando prioridad a proyectos que utilizan líneas base dinámicas y pueden actualizar sus cálculos conforme cambian las condiciones. En Brasil, por ejemplo, uno de los proyectos de reforestación monitorea áreas de control para comparar sus resultados con lo que ocurre en zonas donde no existe la intervención.
Otro aprendizaje está relacionado con la necesidad de comprobar físicamente los resultados. La empresa busca evitar que la eliminación de carbono dependa únicamente de cálculos y modelos teóricos.
Un ejemplo es el acuerdo por 2.9 millones de créditos con Indigo Carbon, donde se utilizan muestras de suelo, modelos y verificaciones independientes para medir los efectos de prácticas agrícolas como los cultivos de cobertura y la reducción de la labranza.
En otro proyecto desarrollado por Mombak en Brasil se emplean drones para inspeccionar los bosques y obtener información directamente del terreno. Con ello se busca comprobar que los resultados registrados en los modelos realmente estén ocurriendo. ([ExpokNews][1])
La selección de proyectos también implica analizar posibles riesgos. En 2024, Microsoft contrató un millón de créditos relacionados con la central eléctrica de Avedøre, cerca de Copenhague, Dinamarca.
El proyecto contempla capturar y almacenar las emisiones de una planta que utiliza residuos agrícolas como combustible mediante equipos instalados por Ørsted.
Sin embargo, este tipo de tecnología presenta otro desafío: garantizar que la biomasa utilizada provenga de fuentes sostenibles. Si los residuos fueran sustituidos por materiales obtenidos mediante prácticas como la tala de bosques, una parte de los beneficios ambientales podría desaparecer.
Microsoft señaló que la regulación danesa relacionada con este proyecto mantiene una estrecha relación con las directrices de abastecimiento sostenible desarrolladas por Carbon Direct con apoyo de la propia compañía.
El mayor reto aparece al revisar las propias emisiones de Microsoft. En sus informes de sostenibilidad de 2024 y 2025, la compañía calculó que necesitaría cancelar cerca de 6 millones de créditos de eliminación de carbono para cumplir su objetivo de convertirse en una empresa con emisiones negativas para 2030.
Durante 2025, Microsoft contrató la eliminación de 45 millones de toneladas de carbono para respaldar esa meta. Sin embargo, durante el mismo año sus emisiones aumentaron 25 por ciento.
El incremento estuvo relacionado con la rápida construcción de centros de datos y con la necesidad de garantizar electricidad para la expansión de sus negocios de inteligencia artificial y computación en la nube.
Este crecimiento plantea una contradicción para la estrategia ambiental de la tecnológica. Mientras aumenta considerablemente la compra de créditos y contribuye al desarrollo del mercado de eliminación de carbono, también crece la cantidad de emisiones que deberá retirar para alcanzar sus objetivos.
Además, el informe más reciente de Microsoft no incluye una nueva estimación de cuántos créditos necesitará finalmente para llegar a su meta de 2030. Si las emisiones continúan aumentando, la cantidad podría superar los cerca de 6 millones calculados anteriormente.
La experiencia de la compañía muestra que comprar créditos puede ayudar a retirar las emisiones que resulten difíciles de eliminar directamente, pero este mecanismo no sustituye la necesidad de evitar que las emisiones sigan creciendo.
Microsoft apuesta por desarrollar un mercado de eliminación de carbono con mayor medición, verificación y transparencia. Sin embargo, el verdadero desafío estará en equilibrar ambas partes de su estrategia: retirar cantidades crecientes de carbono y, al mismo tiempo, controlar las emisiones generadas por la expansión de la inteligencia artificial, los centros de datos y la infraestructura energética necesaria para mantenerlos.
ExpokNews

Hola, déjenos un comentario