0

 

Un grupo de arqueólogos obtuvo nuevas pistas sobre la identidad de decenas de hombres encontrados encadenados en una fosa colectiva de la antigua Atenas, un descubrimiento que podría ayudar a comprender la violencia política y social que vivió la región antes del nacimiento de la democracia ateniense.

Los restos fueron descubiertos en 2016 durante excavaciones realizadas en la necrópolis de Phaleron, ubicada en la costa del Ática y cerca del antiguo puerto de Falero. En el lugar aparecieron los esqueletos de 79 hombres adultos colocados en tres largas filas, muchos de ellos todavía con grilletes metálicos.

Los enterramientos de esta zona corresponden principalmente a los siglos VII y VI antes de Cristo, aunque las evidencias arqueológicas sitúan específicamente esta fosa hacia finales del siglo VII a. C., hace aproximadamente 2 mil 600 años.

La forma en que fueron encontrados los cuerpos, junto con los grilletes, ataduras y lesiones ocurridas alrededor del momento de la muerte, ha llevado a los especialistas a considerar desde hace años que probablemente fueron víctimas de una ejecución colectiva.

Hasta ahora, sin embargo, existían dudas sobre quiénes eran. Entre las hipótesis se encontraba que podrían haber sido invasores procedentes de otras regiones, cautivos, delincuentes o integrantes de alguna facción involucrada en las disputas políticas que sacudieron Atenas antes de la consolidación de su sistema democrático.

Incluso se había relacionado la fosa con la llamada conspiración de Cilón, un aristócrata que durante el siglo VII a. C. intentó tomar el poder en Atenas. Los investigadores advierten que hasta el momento no existen pruebas suficientes para confirmar esa relación.

Una nueva investigación permitió descartar parcialmente otra de las principales teorías: que la mayoría de los ejecutados fueran extranjeros.

El equipo encabezado por Julianne R. Stamer estudió los restos de 163 adultos procedentes de la necrópolis de Phaleron. Entre ellos se encontraban 66 de los 79 hombres de las fosas colectivas, es decir, más del 83 por ciento de los individuos encontrados en ese entierro.

Los científicos analizaron isótopos de estroncio conservados en el esmalte de los dientes. Esta técnica permite obtener información sobre el entorno geológico donde una persona pasó sus primeros años, debido a que el estroncio presente en rocas y suelos llega al organismo a través del agua y los alimentos.

Una vez formado, el esmalte dental prácticamente no cambia, por lo que puede conservar esas señales químicas durante miles de años.

Los resultados mostraron que 64 de los 66 hombres analizados tenían valores compatibles con el Ática y solamente dos fueron identificados como individuos de origen no local. Esto significa que aproximadamente el 97 por ciento de los hombres encadenados estudiados había pasado su infancia en la misma región donde posteriormente murió. 

El resultado debilitó considerablemente la posibilidad de que se tratara de un ejército extranjero o de un grupo de invasores capturados por los atenienses. Si hubieran pertenecido a una fuerza llegada desde otra región, los investigadores esperaban encontrar una proporción considerablemente mayor de personas criadas fuera del Ática.

La comparación con otros restos de la necrópolis reforzó esta conclusión. De los 163 adultos estudiados, únicamente siete, equivalentes al 4.3 por ciento, mostraron señales de haber crecido fuera de la región. Los otros 156 presentaban características compatibles con un origen local. 

El hallazgo dirige ahora la atención hacia los conflictos internos que atravesaba la sociedad ateniense durante aquella época.

La Atenas arcaica vivía una profunda transformación política y social. El dominio tradicional de las élites aristocráticas comenzó a ser cuestionado mientras aparecían nuevas leyes, instituciones y mecanismos de participación que posteriormente contribuirían al desarrollo de la democracia ateniense.

El proceso estuvo acompañado de enfrentamientos y violencia. La propia necrópolis de Phaleron conserva evidencias de castigos y distintas formas de control aplicadas contra personas consideradas transgresoras.

Los investigadores consideran que la violencia observada en la fosa colectiva pudo estar dirigida principalmente contra integrantes de la misma sociedad. Sin embargo, los resultados no permiten determinar si aquellos hombres eran opositores políticos, rebeldes o delincuentes ejecutados por las autoridades.

Otro dato llamó la atención de los especialistas. Phaleron se encontraba cerca de un puerto y formaba parte de un Mediterráneo cada vez más conectado por el comercio y los desplazamientos, por lo que podría esperarse una presencia importante de personas provenientes de otras regiones.

Los análisis indican lo contrario. Cerca del 96 por ciento de todos los individuos estudiados en la necrópolis presentaba señales de origen local, un resultado compatible con la posibilidad de que la inmigración hacia el Ática durante aquel periodo fuera relativamente limitada, pese al crecimiento de las conexiones comerciales en el mar Egeo. 

El estudio, publicado en Journal of Archaeological Science: Reports en 2026, no resuelve completamente el misterio de los 79 hombres. El análisis de estroncio permite conocer aproximadamente dónde pasó una persona parte de su infancia, pero no revela su identidad, condición política, ciudadanía ni la razón por la que fue ejecutada.

La investigación sí aporta una pieza importante para reconstruir lo ocurrido: la gran mayoría de aquellos hombres encadenados no parece haber sido capturada en territorios lejanos. Habían crecido en el Ática y posteriormente fueron ejecutados y enterrados en la misma región.

Más de 2 mil 600 años después, sus dientes ofrecen así nuevas pistas sobre uno de los episodios violentos ocurridos durante las transformaciones políticas y sociales que precedieron al surgimiento de la democracia ateniense. 

Muy Interesante

Hola, déjenos un comentario

 
Top