Ciudad de México. Después de más de 30 años, médicos especialistas del Centro Médico Nacional (CMN) La Raza del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), realizaron una cirugía fetal para el tratamiento de hidrocefalia, la cual es la acumulación de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. De no atenderse, habría impedido el desarrollo de este órgano en el bebé Joseph que nació el pasado 5 de octubre.
Antonio García Méndez, jefe del Servicio de Neurocirugía Pediátrica de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital General de La Raza, indicó que la hidrocefalia es un padecimiento frecuente, con una incidencia estimada de un caso por cada mil nacidos vivos en el mundo.
Alrededor de 50 por ciento de los casos detectados durante el embarazo no llegan a término y, de los que sí nacen, solo 20 por ciento alcanza un coeficiente intelectual normal. Por eso es necesario replantear su abordaje desde la etapa prenatal como se hizo con Joseph, explicó Fernando Agustín Aguilar, neurocirujano pediatra del nosocomio.
Dijo que los avances médicos y herramientas diagnósticas como ultrasonido y resonancia magnética, permiten diferenciar entre ventriculomegalia, que no requiere tratamiento, e hidrocefalia fetal que debe atenderse oportunamente.
García Méndez explicó que la primera intervención de este tipo se efectuó en 1991. Estuvo a cargo del doctor, José de la Cruz, y ahora el procedimiento se pudo retomar porque el IMSS cuenta con un sistema quirúrgico innovador que disminuye el riesgo de muerte fetal y otros asociados a los dispositivos que se utilizaban anteriormente.
En este caso, el equipo de especialistas coordinado por Antonio Helue, jefe del Servicio de Medicina Materno Fetal del Hospital de Gineco-Obstetricia Número 3, realizaron la intervención quirúrgica en la semana 26 de gestación. Consistió en abrir el útero. Mediante ultrasonido colocaron al feto en una posición que le permitiera al neurocirujano efectuar una incisión en la piel e insertar un catéter intraventricular.
Este dispositivo redujo la presión cerebral causada por acumulación de líquido cefalorraquídeo.
García Méndez explicó que estudios de imagen posteriores mostraron que los ventrículos cerebrales regresaron a un tamaño casi normal. Eso permitió que Joseph recuperara masa cerebral y lograra un desarrollo cognitivo adecuado al momento de nacer.
Los especialistas realizaron evaluaciones para confirmar la estabilidad del bebé y aunque nació antes de las 40 semanas de gestación, fue posible retirar el sistema temporal (catéter intraventricular) que se le había colocado y se sustituyó con una derivación ventriculoperitoneal definitiva. Este es un procedimiento común para tratar la hidrocefalia.
El reporte médico indica que el paciente se encuentra bien y estable. Con tres meses de edad su evolución es favorable y con un pronóstico bueno para la vida. Los especialistas indicaron que se realizarán evaluaciones continuas para monitorear su desarrollo.
LA JORNADA

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