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 Ciudad de México. Bajo la premisa de que consumir tabaco sin combustión es menos perjudicial que hacerlo de otras formas, como a través de las bolsas de nicotina, expertos de la Red México sin Tabaco (RMST) y del Progressive Policy Institute (PPI), centro de análisis de política pública con sede en Washington, D.C., aseveraron que la experiencia internacional, por ejemplo, de Suecia y Reino Unido, indica que se pueden ir abatiendo las tasas de tabaquismo y las afectaciones a la salud que genera el uso del cigarro convencional.

En el foro Tabaquismo en México: un problema sin solución, en el que participaron los doctores Jesús González Roldán, presidente de la RMST y de la Alianza de Asociaciones de Salud Pública de las Américas (AASPA); Jeff Willett, directora de Project to End Smoking del PPI; la doctora Priscilla Callahan-Lyon, ex asesora científica de la Food and Drug Administration (FDA), y Samuel Lundell, fundador de la Asociación Nacional de Usuarios de Snus de Suecia, los expertos se pronunciaron por regular más que prohibir ciertos productos, siempre partiendo de la base de que cualquier consumo de nicotina afecta la salud.

Los participantes destacaron que México tiene 14 millones de fumadores. Tres de cada cuatro dicen que quieren dejar de fumar y más de 80 por ciento no lo consigue. El tabaquismo se asocia a unas 81 mil muertes al año en el país, alrededor de 224 cada día, y a un costo estimado de 116 mil millones de pesos anuales para el sistema de salud.

Plantean regular productos alternativos

González Roldán indicó que prohibir, por ejemplo, como lo ha hecho México en el caso de los vapeadores, además de no desalentar el consumo, incentiva el mercado negro de estos productos, que aún se siguen utilizando pese a estar legalmente prohibida su producción, distribución y comercialización. “Todos conocemos a alguien que vapea”, y planteó que si están prohibidos, eso no debería ocurrir.

La neumóloga Callahan-Lyon dijo “ningún producto de tabaco es seguro” y añadió que en su país el descenso del cigarro combustible es sostenido en adultos, y en el caso de los jóvenes (2025) solo 2.6 por ciento fuma cigarros, 1.7 por ciento consume bolsas de nicotina y 5.2 por ciento usa cigarrillos electrónicos.

Lundell precisó que en Suecia el consumo de cigarro convencional decae, mientras crece el de bolsas de nicotina, el cual supera al primero.

El directivo de la RMST aseveró que “no es la nicotina lo que que produce cáncer, sino la combustión del cigarro, que genera más de 7 mil sustancias químicas, al menos 69 de ellas cancerígenas”, por lo que “el cigarro convencional es por mucho la forma más dañina de consumir nicotina.”

Ante ello, expuso que “preferimos regular antes que prohibir productos alternativos de menor riesgo, como los vapeadores y las bolsas de nicotina; prohibir no elimina el consumo: lo empuja al mercado negro y lo aleja del control sanitario. Regular permite proteger a los menores, garantizar estándares de calidad y dar a los fumadores adultos opciones informadas.”

Exponen experiencias de Suecia y Reino Unido

En el encuentro se detalló que en Suecia existe una regulación diferenciada por riesgo de producto y acceso controlado. En ese país, la tasa de cáncer de pulmón es 42 por ciento menor que la del resto de Europa. En 2024, solo 5.4 por ciento de su población adulta fumaba y es el primer país libre de humo en el mundo.

González Roldán, quien aseguró no tener conflictos de interés, indicó que en Reino Unido se ha hecho promoción de vapeadores para dejar de fumar y se prohibieron los vapeadores desechables. Ese país ha tenido una reducción sostenida de las tasas de tabaquismo y ha desplegado acciones de protección a menores de edad al prohibir su acceso a dispositivos desechables.

LA JORNADA

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