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Dolor de cabeza, irritación en los ojos, fatiga, congestión nasal o dificultad para concentrarse durante la jornada laboral pueden estar relacionados no sólo con el cansancio o una alergia, sino también con las condiciones del edificio donde se trabaja.


A este conjunto de molestias se le conoce como síndrome del edificio enfermo, un fenómeno identificado desde hace décadas y relacionado con factores como mala ventilación, contaminantes, humedad, hongos, productos químicos y otras condiciones ambientales dentro de espacios cerrados.


Una de las principales señales es que los síntomas aparecen o empeoran mientras la persona permanece dentro del inmueble y disminuyen cuando sale de la oficina, termina su jornada o se va de vacaciones.


Entre las molestias más frecuentes están dolor de cabeza, cansancio, irritación de ojos, nariz y garganta, problemas respiratorios, molestias en la piel y dificultad para concentrarse.


La médico especialista en salud ocupacional Karina Ortiz Ramírez explicó que muchas personas terminan normalizando estos malestares porque desaparecen al salir del centro de trabajo y regresan cuando vuelven a la oficina.


Detectar el problema puede ser complicado porque los síntomas también aparecen en enfermedades comunes. Una congestión nasal, por ejemplo, puede confundirse con un resfriado cuando en realidad podría estar relacionada con polvo, hongos o un sistema de ventilación que necesita mantenimiento.


Entre las posibles causas se encuentran sistemas de aire y ventilación sucios o deficientes, presencia de plagas, alfombras sin mantenimiento, poca luz natural, ruido excesivo, vapores de productos de limpieza, aromatizantes, mala distribución de los espacios y hacinamiento.


El impacto no se limita a la salud. Las empresas pueden enfrentar mayor ausentismo, disminución de la concentración, pérdida de productividad y trabajadores que acuden a sus labores aun cuando presentan malestares.


El médico ocupacional Leonardo Rodríguez señaló que estos problemas pueden generar costos que pasan inadvertidos para las organizaciones, especialmente cuando las incapacidades o consultas médicas se registran por separado y no se relacionan con las condiciones del inmueble.


La recomendación es revisar de manera integral los espacios de trabajo, principalmente ventilación, limpieza, iluminación, ruido, sustancias utilizadas y distribución del personal. También resulta importante observar si varios empleados de una misma área presentan síntomas similares.


Más que atender únicamente a cada trabajador cuando aparecen las molestias, los especialistas plantean analizar si existe una condición común dentro del edificio que las esté provocando.

ExpokNews. 

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