Chihuahua, Chih.- Las declaraciones de testigos colaboradores de la Fiscalía General de la República colocaron nuevamente al exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, en el centro de la investigación por el caso Ayotzinapa, al señalar que habría tenido relación con grupos delictivos que operaban en la entidad.
Los señalamientos fueron presentados durante la audiencia en la que Aguirre fue imputado por los delitos de desaparición forzada y obstrucción de la justicia. De acuerdo con lo expuesto ante el juez, uno de los testigos afirmó que el grupo Guerreros Unidos aportó recursos a la campaña del exmandatario.
La FGR también presentó testimonios en los que se menciona que Aguirre tenía conocimiento de la presencia de organizaciones como Guerreros Unidos, Los Rojos y La Familia Michoacana en Guerrero.
Otro de los señalamientos apunta a que el exgobernador habría pasado por alto los antecedentes del entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca, pese a que supuestamente conocía sus vínculos con Guerreros Unidos.
Durante la audiencia también se habló de grabaciones de cámaras del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero que registraron acciones de policías contra los estudiantes la noche del 26 de septiembre de 2014.
Según la Fiscalía, Aguirre habría ordenado al entonces procurador estatal, Iñaki Blanco Cabrera, y a su sobrino Ernesto Aguirre Gutiérrez desaparecer evidencias relacionadas con lo ocurrido aquella noche.
Los señalamientos forman parte de las pruebas presentadas por la FGR ante el juez y deberán ser valorados dentro del proceso judicial que enfrenta el exgobernador. Aguirre gobernó Guerrero de 2011 hasta octubre de 2014, cuando dejó el cargo tras la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
La Jornada

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