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La inteligencia artificial ya forma parte de las herramientas utilizadas por algunas redacciones, pero un nuevo estudio realizado en Chile encontró que el principal factor para mantener la confianza de los lectores no es tanto si los medios utilizan IA, sino qué tan transparentes son sobre su uso y qué nivel de supervisión humana mantienen.

La investigación fue realizada por especialistas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Washington State University y la Universidad de Barcelona. En el estudio participaron 2,145 personas en Chile, quienes evaluaron distintos perfiles de medios de comunicación con diferentes políticas sobre inteligencia artificial. 

Los resultados mostraron una clara preferencia por medios que explican cuándo y cómo utilizan IA y que garantizan que las personas sigan supervisando el trabajo generado con estas herramientas.

El uso de inteligencia artificial para tareas como transcribir entrevistas, corregir textos o traducir información tuvo poco impacto en la confianza de los participantes. En cambio, hubo mayor rechazo cuando la tecnología se utiliza para generar contenidos periodísticos que requieren interpretación o análisis, particularmente en temas como política, economía y asuntos sociales. 

Los investigadores señalaron que las audiencias entienden que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil para el periodismo, pero no esperan que sustituya el trabajo de los periodistas.

Uno de los ejemplos mencionados es BioBioChile, medio que informa a sus lectores cuando una publicación fue elaborada con apoyo de inteligencia artificial y señala que posteriormente fue revisada por un reportero o editor.

Denisse Charpentier, subdirectora de BioBioChile, explicó que ocultar el uso de estas herramientas podría generar mayor desconfianza entre los lectores. Por ello, el medio estableció reglas internas sobre qué puede hacerse con IA, cuáles son sus límites y qué contenidos deben contar necesariamente con revisión humana. 

El medio chileno incluso cuenta con productos elaborados mediante inteligencia artificial, como resúmenes de noticias y de artículos, pero identifica cuando estos contenidos fueron generados con esta tecnología y revisados posteriormente por personal editorial.

La investigación también destaca que la transparencia no solamente consiste en informar que se utilizó inteligencia artificial, sino en explicar de qué manera se empleó, mantener controles de calidad y asumir la responsabilidad por posibles errores.

Para los investigadores, estos resultados muestran que el periodismo mantiene como elementos fundamentales el rigor, la supervisión y la responsabilidad editorial, incluso en una etapa en la que las herramientas de inteligencia artificial están ganando espacio en las redacciones.

En ese sentido, la conclusión principal del estudio es que los lectores no necesariamente rechazan que los medios utilicen inteligencia artificial. Lo que esperan es saber cuándo se utiliza, cómo se utiliza y que detrás del contenido exista supervisión humana. 

LatAm Journalism Review


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