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Un virus que para los seres humanos suele causar únicamente herpes labial provocó la muerte de cuatro lémures en Florida, Estados Unidos, en un caso que pone nuevamente bajo la lupa los riesgos de mantener contacto directo entre personas y animales de especies vulnerables.

Los cuatro casos fueron registrados en dos instalaciones diferentes y fueron confirmados mediante necropsias. Los análisis encontraron el virus herpes simple tipo 1, conocido como HSV-1, en los animales fallecidos.

El hallazgo resulta especialmente llamativo porque el contagio ocurrió en sentido inverso al que normalmente se relaciona con las zoonosis. En lugar de que un microorganismo pase de un animal a una persona, en este caso el virus habría pasado de seres humanos a los lémures.

El HSV-1 es un virus muy común entre la población humana. En la mayoría de los casos permanece en el organismo sin provocar consecuencias graves y puede manifestarse como lesiones conocidas popularmente como herpes labial.

Sin embargo, la situación puede ser muy diferente cuando el virus llega a otra especie. En los lémures afectados, la infección provocó daños severos, entre ellos encefalitis y fallo multiorgánico.

Uno de los casos llamó particularmente la atención porque el animal participaba en actividades conocidas como “yoga con lémures”, en las que las personas tienen contacto cercano con estos animales durante sesiones realizadas con público.

Otro de los lémures que murió vivía como mascota y no estaba relacionado con ese tipo de actividad. Esto es importante porque los investigadores señalan que el problema no sería específicamente el yoga, sino el contacto directo y sin una barrera sanitaria adecuada entre las personas y los animales.

Durante este tipo de encuentros, los animales pueden estar expuestos a la saliva, la piel o superficies que hayan tenido contacto con diferentes visitantes. La repetición de estos encuentros aumenta las oportunidades de transmisión de microorganismos.

Los lémures no han tenido una larga historia evolutiva de exposición al HSV-1 humano. Por esta razón, su organismo puede enfrentar mayores dificultades para controlar una infección que en las personas suele ser mucho menos peligrosa.

El virus puede llegar al sistema nervioso central y provocar una enfermedad grave. En los casos documentados, los animales desarrollaron consecuencias que terminaron siendo mortales.

“Un herpes labial no es nada para una persona. Para un lémur puede ser la diferencia entre vivir y morir”, plantea el reporte sobre la diferencia que puede existir entre una misma infección dependiendo de la especie afectada.

Los especialistas consideran que este tipo de transmisión no es algo habitual. Los virus suelen estar adaptados a determinados huéspedes y, aunque algunos pueden superar las barreras entre especies, estos saltos no son la norma.

Existen antecedentes en otros primates. En instalaciones donde permanecen animales en cautiverio, algunos gorilas y chimpancés han contraído virus respiratorios humanos que pueden causarles enfermedades más graves que en las personas.

El caso de los lémures tampoco significa que exista una epidemia entre estos animales. Se trata de cuatro muertes documentadas y no hay elementos para afirmar que el virus esté provocando una crisis sanitaria generalizada entre la especie.

Aun así, el hallazgo adquiere mayor importancia porque los lémures se encuentran entre los primates más amenazados del planeta. Cada muerte representa una pérdida relevante para poblaciones que ya enfrentan diferentes presiones para sobrevivir.

El riesgo también pone sobre la mesa la necesidad de establecer medidas de bioseguridad en lugares donde se permite la interacción cercana con fauna silvestre o especies protegidas.

Los especialistas no plantean que todas las actividades de contacto con animales deban desaparecer, pero sí consideran necesario establecer barreras sanitarias y mantener una distancia adecuada para reducir las posibilidades de transmisión de enfermedades.

El episodio registrado en Florida deja además una preocupación para quienes trabajan con animales en cautiverio: existen microorganismos que pueden ser prácticamente inofensivos para las personas, pero representar una amenaza seria para otras especies.

Por ello, la vigilancia sanitaria y la prevención adquieren un papel importante cuando se permite la interacción entre seres humanos y animales, especialmente cuando se trata de especies que ya se encuentran bajo presión de conservación.

La información fue publicada por Muy Interesante el 20 de agosto de 2026 y señala como referencia un reporte de Live Science sobre los cuatro lémures que murieron tras contraer el herpesvirus humano.

 Muy Interesante


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