Los ingresos por remesas provenientes del exterior se ubicaron en 5 mil 125 millones de dólares en noviembre, monto que representó una reducción anual de 5.7 por ciento, informó este viernes el Banco de México (BdeM).
Se trata del octavo mes consecutivo en el que se observa una desaceleración en el envío de divisas hacia territorio mexicano, lo cual no ocurría desde el penúltimo mes de 2008, año en que comenzó la crisis financiera de Estados Unidos. Además, es la caída más acentuada desde noviembre de 2009, cuando descendió 5.5 por ciento.
BBVA destacó que el menor dinamismo en las remesas que llegan a territorio nacional se explica por una menor incorporación de nuevos migrantes mexicanos al mercado laboral de Estados Unidos, lo cual ha afectado el flujo de envío de divisas a México entre 2024 y 2025. Aunado a ello, destacó que las remesas “enfrentarán otro contratiempo”, pues a partir del 1 de enero de 2026 se gravarán en la Unión Americana con un impuesto a ciertas operaciones para el envío de estos recursos.
El BdeM indicó que el monto de las remesas reportada en el penúltimo mes de 2025 se derivó de 12.6 millones de transacciones, con un envío promedio de 406 dólares. Apuntó que el número de envíos descendió 7.9 por ciento, aunque el monto promedio observó un incremento de 2.4 por ciento.
El reporte indica que entre enero y noviembre los ingresos por remesas acumulados suman 56 mil 469 millones de dólares, cifra que no sólo es menor en 5.1 por ciento frente a los 59 mil 523 millones de dólares reportados en el mismo lapso de 2024, sino que se trata del nivel más bajo en los últimos tres años.
Analistas de Grupo Monex resaltaron que en los primeros once meses de 2025, las remesas fueron la segunda fuente de mayor participación en cuanto a la entrada de dólares al país dentro de la balanza de pagos, ubicándose por debajo de las exportaciones no petroleras, lo que refleja la relevancia de esta variable para el comportamiento del tipo de cambio.
Apuntaron que desde 2001, noviembre, diciembre y enero son los meses donde los ingresos por envíos de divisas del exterior presentan el menor promedio de crecimiento anual, por lo que es probable que se acentúe un menor dinamismo en el último mes de 2025 e inicios de este año.
Entre enero y noviembre del año pasado, el 99.1 por ciento del total de los ingresos por remesas se realizó a través de transferencias electrónicas, al alcanzar 55 mil 966 millones de dólares.
El banco central apuntó que las remesas efectuadas en efectivo y especie, así como los giros postales representaron el 0.7 y 0.2 por ciento del monto total, respectivamente, al registrar niveles de 384 y 119 millones de dólares, en el mismo orden.
El flujo acumulado de los ingresos por remesas en los últimos doce meses, es decir, de diciembre 2024 a noviembre de 2025, fue de 61 mil 692 millones de dólares, monto que es menor a los 62 mil millones de dólares reportados entre noviembre de 2024 y octubre de 2025.
El BdeM resaltó que en los últimos doce meses el valor acumulado de las remesas enviadas al exterior fue de mil 172 millones de dólares, por lo que la cuenta de remesas para los últimos doce meses observó un superávit de 60 mil 520 millones de dólares, cifra inferior al saldo acumulado a doce meses observado en octubre de 2025 de 60 millones 827 millones de dólares.
BBVA resaltó posibles afectaciones en los envíos a partir de este año, pues el presidente Donald Trump promulgó la ley de ingresos y egresos 2026 de Estados Unidos, la cual ordena un impuesto del 1 por ciento sobre el monto de las remesas internacionales enviadas desde ese país.
El gravamen deberá ser pagado por el remitente sobre los envíos que se originen en efectivo, giros postales, cheques de caja u otros instrumentos similares. La ley establece que quedan exentos de pagar este impuesto las remesas que sus fondos sean transferidos de cuentas manejadas o custodiadas por bancos y otras instituciones financieras, y aquellas con cargo a una tarjeta de débito o crédito emitida en Estados Unidos.
BBVA refirió que datos del Suplemento de Bancarizados y No Bancarizados de la Current Population Survey (CPS), indican que el 84 por ciento de la población migrante mexicana en territorio estadunidense tiene cuenta bancaria, por lo que una mayoría podría evitar el pago de este nuevo impuesto. En contraste, la medida afectaría a personas originarias de Centroamérica.
BBVA indicó que el gobierno de Estados Unidos no puede estimar con precisión los ingresos por impuestos a las remesas debido a la falta de datos sobre el uso de efectivo versus cuentas bancarias y tarjetas. No obstante, comentó que el Comité Conjunto de Tributación (JCT) estimó ingresos de 9 mil 969 millones de dólares entre 2025 y 2034, por lo que con base en estas cifras y dado que 30 por ciento de las remesas van a México, los mexicanos podrían pagar 3 mil millones de dólares entre 2026 y 2034. Apuntó que algunos remitentes, principalmente migrantes no documentados, podrían adelantar remesas en noviembre y diciembre de 2025 para evitar el impuesto.
LA JORNADA

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