El uso inadecuado de la inteligencia artificial se convirtió en la principal amenaza para la reputación de las empresas, por encima de otros riesgos como la exposición de información confidencial, las conductas poco éticas o las decisiones que pueden afectar la confianza del público.
La conclusión forma parte del Índice Trimestral de Riesgo de Reputación elaborado por Global Situation Room, que consultó a más de 150 líderes de asuntos públicos de distintos países, entre ellos exjefes de Estado, ministros, directivos y especialistas en manejo de crisis.
El informe muestra que la preocupación ya no se concentra únicamente en lo que la inteligencia artificial puede aportar en productividad o reducción de costos, sino también en los problemas que puede provocar cuando se utiliza sin controles suficientes.
Entre los riesgos señalados aparecen afectaciones a la privacidad, filtraciones de datos, fraudes, ciberataques, problemas en la atención a clientes y posibles responsabilidades legales cuando una herramienta automatizada provoca consecuencias en el mundo real. [ExpokNews](https://www.expoknews.com/puede-el-mal-uso-de-la-ia-danar-la-reputacion-corporativa/)
La inteligencia artificial ya había aparecido entre las principales preocupaciones de los especialistas desde las primeras ediciones del índice en 2025, pero ahora volvió a ocupar el primer lugar y llevó al organismo a emitir por primera vez una advertencia específica sobre los riesgos que representa para las marcas.
El estudio también refleja cómo cambian rápidamente las amenazas para las compañías. En mediciones anteriores habían ocupado los primeros lugares problemas relacionados con cadenas de suministro, conflictos internacionales o posturas políticas polarizadas, mientras que ahora el manejo de la IA concentra una mayor atención.
Los especialistas advierten que un problema tecnológico puede convertirse rápidamente en una crisis corporativa. Una respuesta automática incorrecta, el manejo indebido de información personal o una decisión tomada sin supervisión humana pueden afectar no solamente las operaciones, sino también la percepción de clientes, trabajadores e inversionistas.
Entre las recomendaciones se encuentra revisar qué tareas pueden ser automatizadas y cuáles requieren mantener intervención humana, especialmente en áreas como atención al cliente y decisiones que puedan tener consecuencias importantes para las personas.
También se plantea establecer reglas internas claras sobre el uso de herramientas de IA, proteger la información sensible y evitar que la búsqueda de eficiencia termine generando un problema mayor para la empresa.
El reto, según el análisis, ya no está únicamente en decidir si una compañía utiliza o no inteligencia artificial, sino en determinar cómo hacerlo de manera responsable, con controles que permitan aprovechar sus beneficios sin poner en riesgo la confianza construida con clientes y otros grupos relacionados con la organización.
ExpokNews

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