Las experiencias traumáticas de una persona pueden dejar consecuencias que alcancen a hijos e incluso nietos, aunque la ciencia todavía no ha demostrado que esos recuerdos o vivencias se transmitan directamente a través del ADN.
Una revisión científica publicada en 2026 analiza cómo situaciones extremas, como guerras, persecuciones, violencia o catástrofes, pueden influir en generaciones posteriores mediante distintos caminos. Entre ellos se encuentran la crianza, el ambiente familiar, las condiciones económicas, el embarazo y las respuestas biológicas relacionadas con el estrés.
Los investigadores han encontrado diferencias epigenéticas en algunos descendientes de personas sometidas a experiencias traumáticas. Estas modificaciones no cambian la secuencia del ADN, sino que pueden alterar la manera en que ciertos genes se activan o regulan.
Algunos estudios realizados con descendientes de sobrevivientes del Holocausto, refugiados de conflictos armados y personas expuestas a desastres naturales han detectado cambios relacionados con genes que participan en la respuesta del organismo al estrés.
Sin embargo, los especialistas advierten que encontrar una característica similar entre padres e hijos no demuestra que haya sido heredada biológicamente. Factores como alimentación, pobreza, discriminación, embarazo, convivencia y condiciones sociales también pueden explicar parte de estas diferencias.
La evidencia es más clara en animales de laboratorio, donde experimentos han mostrado que determinadas señales biológicas relacionadas con el estrés pueden influir en generaciones posteriores. Trasladar esas conclusiones directamente a los seres humanos, no obstante, todavía resulta complicado.
La ciencia considera más sólida la llamada transmisión intergeneracional, en la que las consecuencias de un trauma llegan a los hijos a través del entorno, los cuidados y las relaciones familiares. Por ahora, no existe evidencia suficiente para afirmar que un trauma específico quede grabado en los genes y pase intacto a nietos o bisnietos.
El tema ha vuelto a llamar la atención a propósito de “La bola negra”, película que conecta a tres generaciones marcadas por experiencias de dolor y represión, y que sirve como punto de partida para analizar hasta dónde puede llegar la influencia del pasado familiar.
MUY INTERESANTE

Hola, déjenos un comentario