Chihuahua, Chih.- La inseguridad en las carreteras, los elevados costos de operación, las multas consideradas excesivas y las dificultades para obtener y hacer respetar los permisos de transporte mantienen a organizaciones de autotransportistas en alerta ante la posibilidad de un paro nacional, que podría derivar en movilizaciones en distintas carreteras del país si no se alcanzan acuerdos con las autoridades federales.
El presidente nacional de la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC), Carlos García Álvarez, explicó que el sector enfrenta una situación cada vez más complicada debido a los asaltos, las extorsiones, el incremento en los combustibles y los cobros que deben cubrir los operadores para mantener sus unidades en circulación.
La inconformidad ha reunido a organizaciones como la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), AMOTAC, la Federación Mexicoamericana de Transportistas (Fematrac) y la Organización Integradora de Derechos Convencionales (Indeco), que anunciaron movilizaciones a partir de este lunes 26 de octubre para exigir soluciones a las problemáticas que enfrentan.
Uno de los principales reclamos está relacionado con la inseguridad en las carreteras federales, particularmente en el sur del país, donde los operadores aseguran que existen tramos peligrosos y no cuentan con suficientes paraderos seguros para detenerse a descansar.
Esta situación, señalaron, ha llevado a algunas empresas a instruir a sus conductores para que recorran trayectos superiores a 300 kilómetros sin detenerse en determinadas zonas, con la intención de reducir el riesgo de sufrir asaltos o el robo de sus unidades y mercancías.
A la inseguridad se suman las dificultades administrativas relacionadas con los permisos expedidos por las autoridades federales de transporte, pues los inconformes aseguran que, en algunos municipios, estos documentos no son reconocidos, lo que da lugar a sanciones económicas y conflictos durante las operaciones de carga y descarga.
Los transportistas también cuestionan los cobros y requisitos municipales que, según denunciaron, se han convertido en una carga adicional para un sector que enfrenta incrementos constantes en sus gastos.
Otro de los problemas expuestos es el encarecimiento del diésel y de las cuotas de peaje, así como los costos de mantenimiento de las unidades, factores que reducen los márgenes de utilidad y complican la operación, especialmente para los pequeños propietarios de camiones.
De acuerdo con los representantes del sector, algunas empresas trabajan con márgenes de utilidad que no superan el 25%, por lo que los incrementos en combustibles, permisos, casetas y sanciones pueden comprometer la rentabilidad de sus actividades.
Carlos García Álvarez sostuvo que las organizaciones han participado anteriormente en reuniones con autoridades sin obtener respuestas satisfactorias, por lo que consideran necesario establecer compromisos concretos para resolver los problemas de seguridad y regulación del autotransporte.
En este contexto, los representantes del sector mantienen la exigencia de abrir mesas de negociación con el Gobierno federal para revisar sus principales demandas y evitar que el conflicto se prolongue.
La Secretaría de Gobernación manifestó su disposición a dialogar con los transportistas y llamó a privilegiar los canales institucionales, con el propósito de evitar afectaciones a la ciudadanía y al traslado de mercancías.
Aunque los dirigentes han planteado la posibilidad de movilizaciones en carreteras y casetas si no encuentran soluciones, también han señalado que su intención es realizar manifestaciones pacíficas, sin bloquear totalmente las vías de comunicación ni perjudicar a quienes no están involucrados en el conflicto.
El paro nacional fue convocado para este lunes 26 y algunas organizaciones han anunciado que mantendrán la suspensión de actividades hasta obtener respuestas. Sin embargo, la forma en que se desarrollarán las protestas dependerá de los acuerdos alcanzados con las autoridades y de las decisiones de cada agrupación.
Hasta el momento, no se cuenta con información confirmada sobre cierres específicos de carreteras o casetas en Chihuahua, por lo que la convocatoria nacional no significa necesariamente que todas las vías del estado serán bloqueadas.
Los transportistas insistieron en que sus demandas buscan garantizar condiciones de seguridad para los operadores, reducir las cargas económicas y establecer reglas claras para el funcionamiento de una actividad indispensable para el abastecimiento de productos y el movimiento de mercancías en todo México.

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