0

 Dakar. El gobierno senegalés pidió ayer una investigación internacional por “sospechas de corrupción” en la Confederación Africana de Futbol (CAF), después de que el organismo decidiera retirarle el título de campeón de la Copa de África de Naciones y concedérselo a Marruecos.

La instancia anunció el pasado martes su decisión de “declarar a la selección de Senegal excluida durante la final”, ganada en la prórroga por los Leones de la Teranga (1-0), aunque el resultado oficial es ahora de 3-0 para el país anfitrión del torneo.

“Senegal rechaza sin ambigüedad este intento de desposesión injustificado”, declaró Marie Rose Khady Fatou Faye, portavoz del gobierno, en un comunicado, a la vez que denunció una decisión “de una gravedad excepcional” y “groseramente ilegal”.

El país “solicita la apertura de una investigación internacional independiente por sospechas de corrupción en el seno de los órganos dirigentes de la CAF”, prosigue el comunicado.

“Además, Senegal utilizará todas las vías de recurso adecuadas, incluso ante las instancias jurídicas internacionales competentes, para que se haga justicia y se restablezca la primacía del resultado deportivo”, concluye el texto.

En la final del pasado 18 de enero, tras un penal concedido a Marruecos en el tiempo añadido de la segunda parte, justo después de que se anulara un gol a Senegal, algunos jugadores de esa selección abandonaron temporalmente el terreno de juego antes de regresar, mientras hinchas senegaleses intentaron invadir el campo y lanzaron objetos hacia el césped.

Luego de 15 minutos de confusión, los jugadores senegaleses regresaron a la cancha, y en el medio del caos que se extendió a las gradas, el extremo marroquí Brahim Díaz falló un penal.

En la prórroga, fue Senegal el que se impuso con un gol de Pape Gueye.

La CAF justificó su decisión en aplicación de los artículos 82 y 84 del Reglamento de la Copa Africana de Naciones (CAN), según los cuales si un equipo “se niega a jugar o abandona la cancha antes del final reglamentario del partido, se le considerará perdedor y quedará definitivamente eliminado de la competición en curso”.

La federación marroquí celebró la decisión, la cual, dijo, “va en la dirección del respeto a las reglas y a la estabilidad necesaria para el buen desarrollo de competiciones internacionales”.

A finales de enero pasado, el comité disciplinario de la CAF, sin poner en duda entonces el resultado de la final, aplicó una serie de sanciones por comportamientos antideportivos a las federaciones de ambos países, cuyas multas alcanzaban cientos de miles de euros.

“Nuestra iniciativa nunca tuvo como objetivo impugnar el resultado deportivo de los equipos, sino únicamente pedir el respeto a las reglas”, añadió la federación marroquí.

Tras conocer la determinación, la federación senegalesa denunció “una decisión injusta, sin precedente e inaceptable que arroja el descrédito sobre el futbol africano”, e indicó que emprenderá un recurso ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), con sede en Lausana, “en el plazo más breve posible”.

“La gran farsa continental”, “¡Ri-dí-cu-lo!”, “La broma del siglo”, “¡Escandaloso!”, se leía en las portadas de los principales diarios senegaleses, que reaccionaron con vehemencia.

Algunos jugadores también manifestaron su sorpresa en redes sociales, sin ocultar su enfado.

“¡Venid a buscarla! ¡Están locos!”, publicó en Instagram el senegalés Moussa Niakhaté, defensa del Lyon, junto a una foto en la que posa levantando el trofeo y llevando la medalla de campeón al cuello.

AFP

Hola, déjenos un comentario

 
Top