Ciudad de México. El precio del petróleo continuó su escalada este viernes, pues no sólo tocó uno de los niveles más altos desde que se recrudeció el conflicto bélico en Medio Oriente, sino el mayor desde 2022.
El barril del Brent de Mar del Norte cerró en 112.50 dólares, nivel que se tradujo en un aumento de 3.54 por ciento frente a la cotización del jueves. El referente internacional ha observado un aumento de 55.21 por ciento desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, pues el 27 de febrero se ubicaba en 72.48 dólares.
Por su parte, el WTI terminó la semana en 98.09 dólares por barril, dato que significa un aumento de 2.03 por ciento respecto al cierre de la sesión anterior. En las tres semanas que ha durado el conflicto, el precio ha aumentado 46.35 por ciento.
Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis de Grupo Financiero Monex, dijo a La Jornada que el alza semanal observada refleja “un entorno de alta tensión geopolítica y una prima de riesgo significativa incorporada en los precios”.
Recordó que en días recientes el Brent ha llegado a cotizar por encima de los 114 dólares y el WTI cerca de los 100 dólares, lo cual evidencia “la volatilidad extrema que domina actualmente al mercado energético”.
Quiroz Zamora señaló que el conflicto en Medio Oriente se ha intensificado, afectando la infraestructura energética global. Estados Unidos e Israel atacaron Irán, lo que provocó represalias contra instalaciones petroleras, buques y activos estratégicos, aumentando el riesgo de disrupciones en el suministro.
Subrayó que la situación en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 por ciento del petróleo mundial, ha sido uno de los elementos más críticos. Explicó que la interrupción o el riesgo de bloqueo de esta ruta ha dislocado los flujos comerciales y aumentado los costos logísticos y de seguros, lo que ha elevado los precios del crudo.
Resaltó que la afectación a la infraestructura energética aumenta la probabilidad de choques de oferta persistentes. Aunque los daños han sido limitados, el mercado anticipa escasez, amplificando los movimientos en los precios.
Quiroz Zamora señaló que el diferencial entre el Brent y el WTI se amplió a niveles no vistos en más de una década. Explicó que el Brent refleja el riesgo geopolítico en Medio Oriente, mientras que el WTI refleja las condiciones del mercado estadunidense.
Indicó que el precio del petróleo depende de la evolución del conflicto. Si las tensiones aumentan o hay interrupciones severas en el suministro, especialmente en el estrecho de Ormuz, el Brent podría superar los 120 dólares por barril pronto. Por el contrario, advirtió que cualquier señal de desescalamiento podría generar correcciones, aunque difícilmente eliminaría por completo la prima de riesgo en el corto plazo.
Destacó que este entorno macroeconómico genera presiones inflacionarias globales, pues el alza del crudo encarece transporte, producción y logística, trasladándose a precios al consumidor. También aumenta la incertidumbre para los bancos centrales, complicando la política monetaria.
No obstante, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantó el viernes temporalmente las sanciones al petróleo iraní cargado en buques hasta el 19 de abril, liberando 140 millones de barriles. Esta medida busca estabilizar los precios del crudo.
AGENCIAS

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