La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, consideró que la reforma electoral está más viva que nunca. “De ninguna manera considero que esté muerta”, subrayó.
Esto último, pese a que se le da como una propuesta que nació muerta, debido al rechazo de los aliados de Morena -los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM)--, y la consecuente imposibilidad de reunir la mayoría calificada, para su aprobación.
Entrevistada previo a participar en el Conversatorio “Diario de una Transición Histórica” que se realizó en la antigua sede senatorial, Castillo estimó que se debe seguir trabajando y realizar una discusión plural, para ver cuáles pueden ser los consensos y los caminos para aprobar la iniciativa.
Resaltó que es importante que se haya presentado el documento y que esté abierto a debate, “que se respire la democracia”.
Al preguntarle si se le podrían hacer modificaciones, la morenista respondió que se debe revisar cuáles son las posibles alternativas y hasta dónde se puede llegar. “Me parece que de ninguna manera “deben de estar cerrados los caminos”, pero el tiempo y el debate dirán.
LA JORNADA

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