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 Ciudad de México. En mi piel, obra dirigida por Elisa Rodríguez Otsuni, entrelaza tango, danza contemporánea y urbana para crear un puente de comunicación entre culturas. Con una mirada crítica y una búsqueda contemporánea y experimental, la coreografía despliega una identidad propia que no pretende revolucionar el tango, sino expandirlo desde sus raíces hacia nuevas formas de expresión.

La propuesta, interpretada por 14 mujeres, se presenta en el Teatro Benito Juárez, como parte del Festival por la Igualdad Tiempo de Mujeres, organizado por el gobierno capitalino.

La coreógrafa y directora de la compañía Percantas Escena, Elisa Rodríguez Otsuni, indicó que la obra “destaca la posición de la mujer para sensibilizar al espectador y reconocer el tango como un bien intangible del mestizaje latinoamericano, con un sentido más amplio y profundo de la cultura del continente”.

En entrevista, la creadora argentina, nacionalizada mexicana, compartió que la pieza es resultado del reencuentro familiar que tuvo en un viaje a Buenos Aires. “Hay un dicho argentino que dice el tango siempre te espera y así fue como afiance más esta idea, porque en la actualidad este género ha tomado mucha fuerza en el movimiento de las mujeres”.

En mi piel aborda el tango desde una perspectiva renovadora. La pieza rompe con la versión convencional al introducir el cambio de roles, abriendo la experimentación en la ejecución de ambos roles (guiar y seguir) y disolviendo los códigos heteronormativos del género.

El fusionar en un espectáculo tango, danza urbana y contemporánea es para Rodríguez una manera “de rescatar las esencias latinoamericanas y reconocer en el baile argentino este mestizaje latinoamericano con un profundo sentir por la cultura de todo el continente”.

Para reunir los tres géneros, la coreógrafa en diferentes cuadros escénicos presenta momentos emotivos, algunos divertidos y otros más serios, algunos eso evidentemente de tango, en otros lo combina con danza urbana. “Es una mezcla de estas disciplinas y el reto fue combinarlas en el escenario, en una pieza escénica”, indicó.

Al final la obra muestra a mujeres dueñas de su destino, del lugar que eligen para ser, pertenecer y crear.

En las funciones de En mi piel, participará como invitada especial la coreógrafa Lydia Romero, porque la idea del proyecto es que compartan el escenario diferentes generaciones de bailarinas. “Es un honor y un gran placer tener a la maestra con nosotros. Es una figura con 50 años de trayectoria arriba de los escenarios y como docente, investigadora y promotora cultural, esto demuestra también la fortaleza de las mujeres de que después de tantos años seguimos activas y seguimos presentes”, expresó la coreógrafa.

LA JORNADA

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