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Las decisiones ambientales impulsadas durante el segundo mandato del presidente Donald Trump enfrentan resistencia entre amplios sectores de Estados Unidos, donde encuestas citadas por ExpokNews muestran un fuerte respaldo ciudadano a la conservación de parques nacionales, tierras públicas y especies amenazadas. 

El contraste resulta particular porque la protección de los recursos naturales no ha sido históricamente un asunto exclusivo de los demócratas. Presidentes republicanos como Theodore Roosevelt impulsaron la conservación de tierras públicas, mientras que Richard Nixon promulgó la Ley de Aire Limpio. Incluso durante su primer mandato, Trump firmó la Ley de Grandes Espacios Naturales de Estados Unidos, que contó con respaldo bipartidista y destinó importantes recursos a parques nacionales. 

Ahora, sin embargo, la administración ha reducido personal relacionado con los parques nacionales. De acuerdo con los datos retomados por el artículo, alrededor del 86 por ciento de los estadounidenses se opone a esos recortes. También se ha planteado la posibilidad de vender tierras públicas, medida rechazada por casi el 90 por ciento de los votantes de los estados del oeste. 

El asunto tiene una dimensión considerable debido a que cerca de una tercera parte del territorio estadounidense pertenece al gobierno federal. Estos terrenos incluyen parques, bosques y otras áreas que ya enfrentan problemas de financiamiento y mantenimiento, por lo que una reducción de recursos podría aumentar las dificultades para conservarlos. 

La oposición ciudadana se extiende a otros temas. Cerca del 85 por ciento de los estadounidenses estaría en contra de eliminar protecciones relacionadas con especies en peligro de extinción. También existe preocupación por decisiones que involucran agua potable, calidad del aire, bosques nacionales y otros recursos naturales. 

La administración había impulsado además la iniciativa “Hacer que Estados Unidos vuelva a ser bello”, que contemplaba inversiones en tierras públicas, bosques, recursos hídricos y actividades recreativas al aire libre. Sin embargo, el artículo señala que posteriores recortes y propuestas para disminuir protecciones ambientales terminaron alejándose de aquel planteamiento inicial. 

El debate ocurre mientras aumenta la presión sobre los recursos naturales. La creciente demanda de electricidad, la expansión de los centros de datos y el desarrollo de la inteligencia artificial requieren nueva infraestructura, al tiempo que las visitas a parques nacionales y tierras públicas se mantienen cerca de niveles históricos. 

El análisis plantea que proteger el medio ambiente y promover el crecimiento económico no necesariamente son objetivos enfrentados. También destaca que la conservación podría convertirse en uno de los pocos temas capaces de reunir a republicanos y demócratas, debido al valor que buena parte de la población concede a los parques, bosques, ríos y demás espacios naturales como parte de la identidad de Estados Unidos. 

ExpokNews

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