Un equipo internacional de científicos identificó una nueva especie de "perro oso" que habitó el actual territorio de Cataluña, España, hace aproximadamente 15.9 millones de años. El hallazgo, realizado a partir de fósiles encontrados en el yacimiento paleontológico de Els Casots, aporta nueva información sobre la evolución de estos grandes depredadores que dominaron parte del Mioceno.
La especie fue bautizada como Paludocyon moyasolai, en honor al reconocido paleontólogo español Salvador Moyà-Solà, y pertenece a la familia Amphicyonidae, un grupo de mamíferos carnívoros extintos conocidos popularmente como "perros oso" debido a que combinaban rasgos físicos similares a los de los perros y los osos, aunque no estaban estrechamente emparentados con ninguno de estos animales actuales.
Los investigadores identificaron la nueva especie gracias al hallazgo de un cráneo parcialmente conservado con gran parte de su dentición, además de un molar inferior aislado. El análisis de estos restos permitió detectar características anatómicas únicas, especialmente el desarrollo de sus molares posteriores, con un segundo molar superior excepcionalmente ancho y un tercer molar de mayor tamaño que el observado en especies similares. Estas adaptaciones indican que el animal mantenía una dieta mesocarnívora, compuesta tanto por carne como por otros alimentos.
Durante el Mioceno medio, cuando vivió esta especie, la región estaba formada por humedales, lagunas poco profundas y bosques de clima cálido, un ecosistema donde convivían cocodrilos, serpientes tropicales, peces, anfibios y numerosos mamíferos. En ese ambiente, el Paludocyon moyasolai ocupaba un lugar importante entre los grandes depredadores.
El descubrimiento se realizó en el yacimiento de Els Casots, considerado uno de los sitios paleontológicos más importantes de Europa para estudiar el Mioceno. En este lugar se han recuperado más de 5 mil fósiles de vertebrados, permitiendo reconstruir con gran detalle la biodiversidad y los ecosistemas que existieron hace millones de años.
La investigación contó con la participación de especialistas de diversas instituciones de España, Ecuador y Sudáfrica, entre ellas el Museo Nacional de Ciencias Naturales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universitat de València, la Universidad Complutense de Madrid, el Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador y el Museo Sudafricano Iziko.
Los científicos consideran que este hallazgo amplía el conocimiento sobre la diversidad de los anficiónidos y ofrece nuevas pistas para comprender cómo evolucionaron los grandes mamíferos carnívoros antes de su desaparición, ocurrida hacia finales del Mioceno, hace aproximadamente ocho millones de años.
ABC

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