Ciudad de México.- Banderas tricolores, sombreros, matracas, música norteña y una Plaza de la Constitución llena marcaron la noche del martes 15 de septiembre, cuando la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó por segunda ocasión el Grito de Independencia, desde el balcón central de Palacio Nacional.
La celebración por el 216 aniversario del inicio de la Independencia comenzó varias horas antes. Familias y grupos de amigos fueron ocupando el Zócalo mientras en el escenario se sucedían presentaciones musicales y culturales. La Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México reportó al cierre una afluencia superior a 300 mil personas y saldo blanco.
Uno de los momentos más esperados llegó alrededor de las 21:45 horas, cuando Intocable subió al escenario e hizo cantar a la multitud con parte de su repertorio antes de hacer una pausa para dejar paso a la ceremonia presidencial. Después del Grito regresó para continuar el concierto.
Poco antes de las 23:00 horas comenzó el protocolo dentro de Palacio Nacional. Sheinbaum apareció acompañada por su esposo, Jesús María Tarriba, recibió la Bandera Nacional y caminó hasta el balcón central, desde donde se encontró con la imagen de una plancha del Zócalo cubierta de gente.
La presidenta inició con “¡Viva la Independencia!” y pronunció 21 arengas. Recordó a Miguel Hidalgo y Costilla, Josefa Ortiz Téllez-Girón, José María Morelos y Pavón, Leona Vicario, Vicente Guerrero y Gertrudis Bocanegra.
En esta segunda ceremonia agregó a Guadalupe Victoria y a Antonia Nava, “La Generala”, una insurgente originaria de Tixtla que participó en la lucha independentista. También lanzó vivas por “las heroínas y los héroes que nos dieron patria”, los pueblos indígenas y afromexicanos y las hermanas y hermanos migrantes.
Las últimas arengas estuvieron dedicadas a la dignidad del pueblo de México, la libertad, la igualdad, la justicia y la democracia. Antes de los tres tradicionales “¡Viva México!”, Sheinbaum pronunció: “¡Viva México libre, independiente y soberano!”. ([N+][4])
Después hizo sonar la Campana de Dolores, ondeó la Bandera Nacional y dio paso al Himno Nacional. Minutos más tarde, la fachada de Palacio Nacional y el cielo del Centro Histórico quedaron enmarcados por luces y fuegos artificiales.
La noche también tuvo un detalle artesanal. Para su segundo Grito, Sheinbaum eligió un conjunto negro con flores multicolores bordadas a mano con una técnica tradicional del Istmo de Tehuantepec. La pieza fue elaborada con participación del Taller Biulú, integrado por artesanas y personas muxe de Juchitán, Oaxaca.
Fue una imagen distinta a la de 2025, cuando Sheinbaum se convirtió en la primera mujer en encabezar la ceremonia presidencial del Grito. Un año después, volvió al mismo balcón, esta vez frente a una asistencia que, según el Gobierno de la Ciudad de México, superó las 300 mil personas.
Tras concluir el protocolo, Intocable retomó el escenario y la música volvió a llenar la plaza, prolongando la celebración hasta los primeros minutos del 16 de septiembre.

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