Egipto.- Arqueólogos descubrieron en la necrópolis de Saqqara la tumba de Sekhentiu-Ptah, un alto funcionario del antiguo Egipto que vivió hace más de 4 mil años. Entre los elementos encontrados destaca una “puerta falsa”, pieza funeraria que simbolizaba un punto de conexión entre el mundo de los vivos y el más allá.
El hallazgo fue anunciado por el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto y corresponde a una excavación realizada en la zona del Bubasteion, al oeste de Saqqara. Los trabajos incluyeron excavación estratigráfica, documentación arquitectónica y fotográfica, digitalización y estudios lingüísticos.
Los jeroglíficos de la tumba permitieron identificar a Sekhentiu-Ptah y conocer varios de sus cargos. Fue chambelán real, supervisor de las obras del rey, supervisor de documentos reales, sacerdote de la diosa Maat y responsable de los escribas. También tuvo el título de “guardián de los secretos de los decretos reales”, que probablemente hacía referencia a su acceso a información confidencial de la corte.
La tumba corresponde al Imperio Antiguo y, por sus características, habría sido construida entre finales de la V dinastía y comienzos de la VI, hace aproximadamente 4 mil 350 años.
La llamada puerta falsa no servía como acceso físico. En la religión egipcia representaba un paso simbólico para que el espíritu del difunto pudiera desplazarse entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Frente a ella se localizaron una mesa de ofrendas, una pieza para el qurban, una pila de purificación, una jarra y una estera, todas con inscripciones jeroglíficas.
En la misma zona también aparecieron varios pozos funerarios con restos humanos y más de cien ushabtis de fayenza, pequeñas figuras que eran colocadas en las tumbas para servir al difunto en el más allá.
La excavación dejó además otros hallazgos importantes, entre ellos tres sarcófagos de piedra que permanecían sellados, una figura de halcón tallada en madera y una gran cantidad de cartonaje funerario coloreado. La figura del halcón podría estar relacionada con Horus, aunque esta interpretación no ha sido confirmada.
La momia de Sekhentiu-Ptah no fue localizada. Una de las posibilidades es que la tumba haya sido reutilizada en épocas posteriores, práctica común en el antiguo Egipto. Esto también podría explicar por qué algunos ushabtis y fragmentos de cartonaje parecen pertenecer a otros enterramientos.
Saqqara, situada al sur de El Cairo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue una de las principales necrópolis de Menfis y continuó en uso durante siglos. Allí se encuentran monumentos como la pirámide escalonada de Zoser, además de tumbas de funcionarios, pirámides reales y complejos funerarios de animales.
El nuevo hallazgo confirma que, pese a más de un siglo de excavaciones, Saqqara todavía conserva piezas capaces de revelar cómo los antiguos egipcios entendían la muerte, el poder y el tránsito hacia el más allá.

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