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Un grupo de investigadores de las universidades de Sussex y Cambridge, en Inglaterra, encontró seis hojas de un manuscrito religioso del siglo XV que permanecieron extraviadas durante siglos. El descubrimiento ocurrió en un archivo cercano a Brighton y permitió recuperar una parte de un antiguo libro relacionado con la historia del catolicismo durante el reinado de Enrique VIII.


Las páginas estaban guardadas en una caja que contenía documentos de la familia Gage, dentro del archivo histórico The Keep, ubicado en Falmer. Aunque llevaban décadas almacenadas en ese lugar, no habían sido identificadas correctamente, por lo que su importancia pasó inadvertida hasta que los especialistas lograron relacionarlas con un manuscrito conservado actualmente en la Universidad de Yale, Estados Unidos.


El documento pertenece a una copia de mediados del siglo XV de la obra conocida como El espejo de la vida bendita de Jesucristo, un texto religioso traducido al inglés medieval por el monje cartujo Nicholas Love. Su contenido buscaba acercar las enseñanzas cristianas a las personas que no sabían latín y abordaba prácticas católicas como la confesión y la eucaristía.


Las seis hojas recuperadas contienen el final del capítulo 33 y buena parte del capítulo 34, dedicado a la resurrección de Lázaro. Con su identificación, los investigadores pudieron completar una sección que faltaba en el ejemplar original y reconstruir parte de su historia.


Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la relación del libro con Sir John Gage, un importante funcionario inglés que trabajó durante el gobierno de Enrique VIII y llegó a ocupar el cargo de alcaide de la Torre de Londres. Su firma aparece en el manuscrito, a pesar de que participó en la aplicación de las medidas que llevaron al cierre de numerosos monasterios católicos entre 1536 y 1540.


Esta relación resulta especialmente interesante porque Enrique VIII impulsó la separación de la Iglesia de Inglaterra de la autoridad del papa, un proceso que transformó profundamente la vida religiosa del país. Durante aquellos años, numerosos documentos y libros vinculados con el catolicismo fueron destruidos, abandonados o utilizados para otros fines.


Sin embargo, los investigadores aclararon que no existen pruebas de que Gage hubiera robado el manuscrito de algún monasterio o que lo conservara para proteger sus creencias religiosas. También pudo haberlo recibido mediante otras personas o mantenerlo como parte del patrimonio familiar.


Los especialistas consideran que las páginas fueron separadas del libro antes de una nueva encuadernación realizada durante el siglo XIX. Mientras el volumen principal permaneció en manos de la familia Gage hasta su venta en 1976, las hojas sueltas continuaron guardadas en Inglaterra.


En 1929, los documentos familiares fueron incorporados a una colección histórica integrada por 46 cajas, pero las seis hojas no aparecieron en el inventario. Posteriormente, el material cambió de archivo hasta llegar a The Keep en 2013, donde finalmente pudo ser identificado.


El hallazgo, anunciado en septiembre de 2026, permitió relacionar nuevamente los fragmentos con el manuscrito que conserva la Biblioteca Beinecke de Libros Raros y Manuscritos de Yale, sin necesidad de trasladarlos físicamente.


Más allá de recuperar unas páginas antiguas, los investigadores consideran que el descubrimiento ayuda a comprender mejor las contradicciones religiosas de la Inglaterra del siglo XVI, cuando incluso algunos funcionarios que participaron en la transformación de las instituciones católicas conservaron objetos y textos asociados con esa tradición.


El caso también demuestra que los archivos históricos todavía pueden guardar documentos de gran valor que permanecen desconocidos durante generaciones, no porque hayan desaparecido, sino porque quedaron almacenados sin una identificación adecuada. 

Muy Interesante


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