Nueva York. La brecha entre las naciones ricas y las pobres se está ampliando aún más, mientras que las medidas acordadas por muchos países el año pasado para atender el problema, como reestructurar las principales instituciones financieras mundiales, siguen siendo promesas incumplidas, concluye un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El informe, que evalúa el plan adoptado en Sevilla, España, en junio pasado para reducir la brecha y alcanzar los objetivos de desarrollo de la ONU para 2030, se publicó antes de las reuniones de la próxima semana en Washington del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), las principales instituciones financieras mundiales que promueven el crecimiento económico.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, manifestó que se había preparado para impulsar el crecimiento mundial, pero que la guerra con Irán ha ensombrecido ahora las perspectivas de la economía mundial.
Li Junhua, subsecretario general de la ONU para Asuntos Económicos y Sociales, señaló que las tensiones geopolíticas están agravando las dificultades de los países en desarrollo para atraer financiamiento.
“Este es un momento extremadamente peligroso para la cooperación internacional, ya que las consideraciones geopolíticas están moldeando cada vez más las relaciones económicas y las políticas financieras”, indicó Li.
El informe señala que el aumento de las barreras comerciales y los repetidos impactos relacionados con el clima también están contribuyendo a la creciente brecha.
Reducen financiamiento
En la conferencia del año pasado en Sevilla, los mandatarios de muchas de las naciones del mundo adoptaron el Compromiso de Sevilla, cuyo objetivo era cerrar la brecha anual de financiamiento para el desarrollo, que se cifra en 4 billones de dólares. El texto pedía aumentar las inversiones en los países en desarrollo y reformar la arquitectura financiera internacional, incluido el Banco Mundial y el FMI.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha pedido reiteradamente cambios importantes en ambas instituciones, y sostiene que el FMI ha beneficiado a los países ricos en lugar de a los pobres, y que el Banco Mundial ha fracasado en su misión, especialmente durante la pandemia de COVID-19, que dejó a decenas de países fuertemente endeudados.
Sus señalamientos se asemejan a los de críticos externos que citan la frustración en los países en desarrollo por el hecho de que Estados Unidos y sus aliados europeos dominen la toma de decisiones en las instituciones financieras.
EU el que más redujo fondos
El informe de la ONU sobre la implementación del Compromiso de Sevilla indica que éste representa “la mejor esperanza” para cerrar la brecha financiera.
Pero en 2025, señaló Li, 25 países redujeron su asistencia al desarrollo para los países más pobres, lo que provocó una caída general de 23 por ciento respecto a 2024, la mayor contracción anual registrada. La mayor disminución —de 59 por ciento— provino de Estados Unidos, precisó.
Li añadió que, con base en datos preliminares, se prevé una nueva caída de 5.8 por ciento en 2026.
Impacto arancelario
El informe indicó que los aranceles —incluidos los de Estados Unidos— han tenido un impacto importante en los países en desarrollo.
Los aranceles promedio sobre las exportaciones de las naciones más pobres del mundo se dispararon de 9 a 28 en 2025, señala el informe, y para los países en desarrollo, excluida China, los aranceles promedio aumentaron de 2 a 19 por ciento.
AP

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