Ciudad de México.– La periodista María Elena Ferral fue asesinada el 30 de marzo de 2020 y, hasta el momento, su caso continúa sin verdad ni justicia. Por ello, en este sexto aniversario luctuoso, su familia exige a la Fiscalía General del Estado de Veracruz avances en las investigaciones, así como protección, especialmente para su hija, Fernanda De Luna Ferral, quien ha asumido la responsabilidad de dar seguimiento al proceso judicial en esa entidad.
María Elena Ferral era corresponsal de Diario de Xalapa y directora del medio Quinto Poder. Investigaba actos de corrupción en Papantla, y hoy su familia la recuerda por la dedicación y entrega con las que ejercía el periodismo.
«En una profesión donde decir las cosas tal cual son hoy puede significar una sentencia de muerte o encarcelamiento», señala Fernanda De Luna Ferral.
En este aniversario, marcado por el estancamiento de las investigaciones, Fernanda reconoce la labor periodística de su madre, a quien describe como «aguda, directa y siempre llena de verdad». También la define como «valiente, honesta y humilde», y reitera la admiración que siente por ella y por todas las jefas de familia que crían a sus hijas e hijos de manera autónoma.
María Elena nació en el municipio de Gutiérrez Zamora, en la comunidad de Cacahuatal, lugar al que anhelaba regresar para su retiro. Hoy, su hija comparte que la extraña todos los días y que aún le parece escucharla tecleando en su computadora.
En entrevista para Cimacnoticias, Fernanda afirma que estos seis años no han sido fáciles, pues además de buscar justicia, la familia ha enfrentado agresiones. «Nos hemos vuelto incómodos», afirma, lo que los coloca en un riesgo inminente.
Ante esta situación, lejos de otorgar garantías de no repetición, las autoridades veracruzanas retiraron el esquema de seguridad con el que contaba Fernanda. Aunque ya obtuvo una suspensión definitiva contra esa medida, sigue a la espera de que se restituya la protección.
En mayo de 2020, sujetos desconocidos dispararon contra Fernanda De Luna Ferral. Este atentado tampoco ha sido esclarecido y permanece en la impunidad, al igual que la investigación por el feminicidio de su madre. La familia señala omisiones tanto en la administración del exgobernador Cuitláhuac García Jiménez (2018-2024) como en la actual, encabezada por Rocío Nahle García, a quien han intentado contactar sin obtener respuesta.
El caso se estanca
Tras seis años de investigaciones, el caso ha derivado en la detención de siete personas: una se encuentra en juicio oral, otra en etapa intermedia y las demás han sido sentenciadas, aunque están en espera de resolución de amparos. Dos personas han sido liberadas, una en 2024 y otra en 2025.
En este contexto, ARTICLE 19 México y Centroamérica solicitó que la investigación se realice conforme al Protocolo Homologado de Delitos contra la Libertad de Expresión, con pleno respeto al debido proceso y con énfasis en identificar y procesar a los autores intelectuales, quienes continúan impunes.
Fernanda advierte que el riesgo persiste y que la falta de justicia «abre la puerta a que continúen los atentados e incluso más casos de feminicidio, porque no hay consecuencias».
En un mensaje personal, expresa que "si pudiera exigirle algo a la vida para ti, sería justicia; esa que he reclamado desde el 30 de marzo de 2020, desde el momento en que tu cuerpo cayó y tu sangre se derramó en las calles de esta ciudad que tanto amabas. No odio a nadie, pero no perdono a quien ordenó el asesinato de mi madre, quizá porque le estorbabas o le incomodaban tus palabras, y manipuló a otros para que lo llevaran a cabo».
Contexto violento
María Elena fue una periodista de investigación en un estado marcado por la ausencia del Estado y el incremento de la violencia, lo que elevó el riesgo para la población y, particularmente, para las mujeres periodistas.
De acuerdo con el informe «Entre el discurso y la desprotección», de Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC), presentado el 3 de marzo en la Ciudad de México, entre enero y diciembre de 2025 se registraron 338 agresiones contra mujeres periodistas, lo que representa un aumento respecto al sexenio de Andrés Manuel López Obrador, en el que se documentaron 154 casos.
Entre las agresiones más frecuentes se encuentran las amenazas (14.79 %), el descrédito y la estigmatización (13.91 %), la intimidación (10.36 %), el hostigamiento (9.47 %) y las campañas de desprestigio (8.88 %). También se documentan violaciones graves a los derechos humanos, como privación ilegal de la libertad, detenciones arbitrarias, agresiones sexuales, feminicidio y atentados.
El informe ubica a Veracruz en el octavo lugar a nivel nacional en número de agresiones.
En el año en que fue asesinada María Elena Ferral, según el Observatorio Nacional Ciudadano, tan solo en enero de 2020 Veracruz registró 102 homicidios dolosos, cuatro feminicidios, 72 homicidios culposos, 21 secuestros, 71 casos de extorsión, 887 robos con violencia, 33 casos de violencia sexual y 613 de violencia familiar.
La ausencia del Estado también se reflejaba desde años anteriores. En 2017, Veracruz ocupó el tercer lugar nacional en nacimientos de niñas de entre 10 y 14 años, con 855 casos, de acuerdo con Ipas México, que advierte que no se trata de relaciones entre adolescentes, sino de niñas víctimas de coerción, manipulación y violencia por parte de adultos.
Diversos estudios, como el del investigador Víctor Manuel Andrade Guevara, han documentado cómo la violencia en Veracruz se ha intensificado a lo largo de distintos gobiernos, con la presencia de grupos criminales, disputas territoriales y prácticas de extrema violencia.
El periodismo no se silencia
Reporteros Sin Fronteras recordó que en 2016 y 2018 María Elena Ferral fue víctima de agresiones. En marzo de 2016 denunció amenazas de desaparición por parte de un funcionario público. Aunque se abrió una carpeta de investigación, no hubo detenidos. Las medidas de protección que le fueron asignadas posteriormente fueron retiradas en 2018.
El 12 de marzo de 2020, en su columna “Polaca Totonaca”, denunció la corrupción e impunidad de un grupo político en la región.
Ante estos hechos, ARTICLE 19 reiteró su solidaridad con la familia Ferral y subrayó que «el periodismo no se silencia».
La memoria de María Elena Ferral permanece en cada periodista que continúa exigiendo verdad, acceso a la información y libertad de expresión.
A seis años del crimen, el feminicidio sigue impune. El caso se ha convertido en símbolo de la falta de justicia y en un riesgo constante para su familia, que ha expuesto su seguridad en la búsqueda de verdad, mientras los autores intelectuales permanecen libres.
Por ello, ARTICLE 19 exigió a la Fiscalía General del Estado de Veracruz realizar una investigación exhaustiva, diligente e imparcial, y al Gobierno de Veracruz y al Gobierno Federal garantizar la seguridad de Fernanda De Luna Ferral y de los familiares de periodistas asesinados, así como cesar cualquier forma de hostigamiento.
Asimismo, advirtió que la impunidad en los asesinatos de periodistas no solo es una deuda con las familias, sino una amenaza directa a la libertad de expresión y al derecho de la sociedad a estar informada.
CIMAC NOTICIAS

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