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Un descubrimiento accidental realizado desde el Observatorio del Teide, en Tenerife, permitió identificar una galaxia extremadamente tenue que permanecía prácticamente escondida en el cúmulo de Virgo, a unos 54 millones de años luz de la Tierra.

El objeto fue denominado TTT J1237327+143535 y llamó la atención de un equipo internacional encabezado por investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias. Los científicos no estaban buscando una galaxia de estas características, sino que detectaron una tenue mancha mientras analizaban imágenes obtenidas para otro objetivo. 

Las observaciones fueron realizadas con el Two-meter Twin Telescope (TTT) del Observatorio del Teide. Tras analizar cuidadosamente las imágenes, los investigadores descartaron que la mancha fuera producto de un reflejo del instrumento, luz difusa del cúmulo o algún otro error provocado durante la observación.

Los datos revelaron que se trataba de una estructura real y extremadamente difícil de detectar debido a su reducido brillo.

La galaxia tiene un radio efectivo cercano a 2 mil 900 años luz, un tamaño compatible con el de una galaxia enana extendida. Sin embargo, contiene apenas alrededor de 2.2 millones de masas solares en estrellas, una cantidad muy pequeña en comparación con el espacio que ocupa.

Su característica más sorprendente es precisamente su escasa luminosidad. El centro de TTT J1237327+143535 presenta un brillo superficial de aproximadamente 27.9 magnitudes por segundo de arco cuadrado, inferior incluso al fondo del cielo nocturno observado desde el Teide.

Esto no significa que sea una galaxia completamente invisible o que carezca de estrellas. Los astrónomos utilizan el término “galaxia casi oscura” para describir objetos que contienen estrellas, pero cuya cantidad y distribución producen un brillo extremadamente bajo.

El hallazgo también plantea una interrogante: cómo una estructura con tan pocas estrellas puede mantenerse unida dentro de un ambiente como el cúmulo de Virgo.

Los cúmulos de galaxias presentan fuertes interacciones gravitacionales capaces de alterar o incluso destruir sistemas poco cohesionados. Por esta razón, los investigadores consideran que TTT J1237327+143535 probablemente se encuentra dominada por un importante halo de materia oscura que proporciona la masa necesaria para mantenerla unida. 

Sin embargo, los científicos hacen una precisión importante: la presencia dominante de materia oscura es una deducción basada en las características observadas y en la dinámica conocida de estos sistemas, pero todavía no existe una medición directa de la cantidad de materia oscura presente específicamente en esta galaxia.

Tampoco se ha confirmado definitivamente que TTT J1237327+143535 pertenezca al cúmulo de Virgo.

La asociación se encuentra respaldada por datos fotométricos, pero todavía falta obtener una distancia espectroscópica mediante mediciones como su velocidad radial. Este análisis permitiría establecer con mayor certeza su ubicación y relación con el cúmulo. 

Otro misterio es cómo terminó convertida en una galaxia con tan pocas estrellas. Entre las posibilidades consideradas están la pérdida temprana del gas necesario para formar nuevas estrellas, el efecto del medio existente dentro del cúmulo de Virgo o que su proceso de formación estelar se haya detenido durante las primeras etapas de su evolución.

Por ahora, ninguna de estas explicaciones ha sido comprobada.

El descubrimiento resulta relevante porque sugiere que otras galaxias similares podrían permanecer ocultas debido a que su brillo se encuentra por debajo de los límites habituales utilizados para elaborar los catálogos astronómicos.

La próxima generación de observatorios podría cambiar esta situación. Los investigadores consideran que el Observatorio Vera C. Rubin y su rastreo LSST tendrán capacidad para detectar numerosos objetos de este tipo durante los próximos años.

Encontrar más galaxias casi oscuras permitiría determinar si TTT J1237327+143535 representa un caso excepcional o forma parte de una población mucho mayor que hasta ahora ha permanecido prácticamente invisible.

El hallazgo fue presentado en el estudio “Serendipitous discovery of an almost-dark galaxy in the Virgo Cluster”, firmado por Minh Ngoc Le, Ignacio Trujillo y otros investigadores, y publicado en 2026 en arXiv. 

El descubrimiento abre así una nueva posibilidad para los astrónomos: que una parte de las galaxias enanas del universo cercano ya esté frente a los telescopios, pero sea tan tenue que hasta ahora simplemente no haya podido distinguirse de la oscuridad del cielo.

Muy Interesante 

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